Los esperaban con la moto en marcha: así cayeron los motochorros que tenían en vilo a Capital y Santa Lucía
Una moto de baja cilindrada, cascos, prendas y un teléfono: lo que la policía encontró en la casa del presunto motochorro que tenía en jaque a dos departamentos. La causa suma más de cuatro denuncias.
Un hombre de apellido Jácome, con domicilio en Rawson, quedó tras las rejas acusado de integrar una banda que sembró el miedo en Capital y Santa Lucía con robos a mano armada. La investigación reúne más de cuatro hechos denunciados y fue el puntapié para que la Justicia ordenara el allanamiento de su vivienda.
El operativo lo llevó adelante la Unidad de Apoyo Investigativo, que depende de la Dirección de Coordinación Judicial D-5, con el visto bueno de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad. Después de varias semanas de tareas de inteligencia y del análisis de las pruebas acumuladas, los efectivos consiguieron establecer dónde estaba el presunto implicado.
Cómo operaba la banda
Según la hipótesis que maneja la causa, dos hombres se movilizaban en una motocicleta de baja cilindrada, elegían a sus víctimas y las intimidaban para despojarlas de sus pertenencias. Siempre de acuerdo con la investigación, en los ataques también las golpeaban y las amenazaban con un arma de fuego.Los episodios ocurrieron en distintos puntos de Capital y Santa Lucía. A partir de las denuncias y de las pruebas recolectadas, los investigadores lograron avanzar en la identificación de uno de los presuntos integrantes del grupo.
Qué encontraron en la casa del sospechoso
Con la orden judicial en mano, los efectivos allanaron la vivienda de Jácome en Rawson. Allí secuestraron la motocicleta que habría sido utilizada en los robos, prendas de vestir que presuntamente llevaba puesta durante los ataques, varios cascos, un teléfono celular y tarjetas de memoria, entre otros elementos que serán peritados en el marco de la causa.
Por disposición del fiscal interviniente, el sospechoso quedó detenido y fue trasladado a una audiencia judicial. Tras esa instancia, el juez resolvió que cumpla prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial mientras el proceso sigue su curso.
La investigación no se detiene: ahora los pesquisas trabajan para identificar y detener al segundo sospechoso, señalado como el presunto cómplice de los hechos.