En Balde del Rosario y Baldecitos las huertas ya no dan abasto y los corrales sufren bajas: el jabalí europeo se expande por el norte vallisto y hay un operativo en marcha para frenarlo. Qué encontraron los científicos, adentro.
Los productores rurales del norte de Valle Fértil están en alerta: el jabalí europeo crece sin control y ya les está vaciando las huertas y los corrales. En Balde del Rosario y Baldecitos, los pequeños agricultores denunciaron una seguidilla de destrozos que golpea directo la economía familiar.
Según el reclamo de los vecinos, los animales entran a los sectores húmedos y remueven la tierra con el hocico para buscar alimento. Así desaparecen huertas familiares, se arruinan cultivos y hasta se pierden cabritos en los corrales.
Qué encontraron los científicos
Frente al reclamo comunitario, investigadores de la Universidad Nacional de San Juan y del Conicet pusieron en marcha un plan de estudio. El equipo instaló 60 cámaras trampa en zonas estratégicas de flora nativa para contar cuántos ejemplares hay y medir el daño sobre la fauna autóctona: el pecarí de collar, el ñandú y la martineta, entre otras especies.
Las piaras llegaron desde el Parque Nacional Talampaya, en La Rioja, y encontraron en la humedad de la zona las condiciones ideales para expandirse.
Un riesgo que va más allá del campo
A los daños productivos se suma una preocupación sanitaria. El Senasa considera al jabalí un vector potencial de enfermedades como la triquinosis, la brucelosis y la leptospirosis.
Por eso, los especialistas pidieron a la población no acercarse a las manadas, no intentar acorralar a las crías y circular con precaución por los caminos rurales durante la noche.
Los datos que arroje el monitoreo serán la base para definir qué herramientas de control oficial se aplicarán, con el objetivo de resguardar la seguridad de los vecinos y sostener la actividad agropecuaria de la zona.