Los octógonos negros ya cambiaron lo que compran los pibes de Córdoba: el dato que nadie esperaba
310 adolescentes cordobeses, ocho de cada diez entienden los octógonos y un cambio inesperado en el consumo de galletitas, gaseosas y jugos: el estudio de la UNC que mide el impacto de la ley de etiquetado.
La ley 27.642 de Promoción de Alimentación Saludable (PAS), más conocida como Ley de Etiquetado Frontal, sancionada en 2021, empieza a mostrar resultados concretos en Córdoba. Un equipo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC evaluó cómo los adolescentes interpretan los sellos y cómo eso impacta en sus decisiones de compra.
El estudio, dirigido por Carola Hunziker, trabajó con 310 jóvenes de escuelas públicas y privadas, de entre 13 y 18 años, con una muestra equilibrada por sexo, diversidad de género y sectores socioeconómicos.
¿Qué encontraron?
Casi 8 de cada 10 adolescentes (79%) interpretan correctamente el significado de los octógonos. "El etiquetado cumple su función principal: comunicar información nutricional de manera simple, rápida y comprensible. Los octógonos no confunden. Comunican. Y esa información puede ayudar a tomar mejores decisiones para cuidar la salud", asegura Hunziker.
Pero el dato que sorprende es otro: los sellos no solo se entienden, también modifican lo que los pibes eligen. Un 44% dijo que dejaría de comprar un producto si llevara cinco octógonos de advertencia.
Menos galletitas, menos gaseosas, menos jugos
El equipo relevó una reducción de consumo del 54% en galletitas dulces, 50% en gaseosas y 46% en jugos azucarados. "Informar también es cuidar", resaltan los autores.
El formato argentino de los octógonos negros advierte sobre excesos en componentes asociados a problemas de salud. La investigación, publicada por UNCiencia, confirma que la herramienta cumple su objetivo incluso en el corto plazo.