Los palos amarillos que escoltan al Milagro: el secreto que casi nadie nota
Todos los años aparecen en la procesión y muchos creen que son parte del ritual. Pero estos largos palos amarillos tienen una función clave que recién se entiende cuando mirás hacia arriba.
No son parte del ritual ni adornan a las imágenes, pero sin ellos la procesión no podría avanzar. Cada año, durante la transmisión de la Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, miles de salteños ven unos largos palos amarillos que operarios sostienen alrededor de las andas. Aunque muchos los llaman "horquillas" o "cañas para cables", su nombre técnico es pértigas dieléctricas o de maniobra.
Su presencia no tiene ningún significado religioso. Son herramientas de seguridad que cumplen una función clave: levantar, apartar o guiar los cables aéreos que cruzan las calles por donde avanza la procesión.
¿Para qué sirven exactamente?
Las estructuras que transportan al Señor y la Virgen del Milagro alcanzan una altura considerable debido a las andas, las flores, los mantos, las coronas y, especialmente, la cruz de la imagen de Cristo. Por eso, los operarios caminan algunos metros por delante y a los costados de las imágenes. Cuando detectan un cable demasiado bajo, apoyan la punta de la pértiga y lo elevan con cuidado hasta que todo el trono pueda pasar sin engancharse.
Estas herramientas están fabricadas con materiales aislantes, como la fibra de vidrio, para reducir los riesgos eléctricos durante las maniobras. Su color amarillo también las hace visibles entre la multitud y en medio de los operativos de seguridad.
En uno de sus extremos tienen una pieza en forma de gancho, horquilla o letra "Y", diseñada para sujetar el cable sin que se deslice mientras pasan las imágenes. Gracias a esto se evita que las líneas aéreas se enganchen en la cruz, las coronas, los mantos o la estructura de las andas. Una situación así podría dañar las imágenes, cortar un servicio o generar un accidente entre los fieles.
El trabajo empieza mucho antes
El operativo para garantizar el paso seguro de las imágenes no arranca el día de la procesión. En las semanas previas se revisa el circuito, se ordenan cables y se podan las ramas que podrían representar un obstáculo. La Municipalidad informó en operativos anteriores que se trabaja en el retiro y ordenamiento de cables sueltos o demasiado bajos, especialmente en el recorrido entre la Catedral, el Monumento 20 de Febrero y las calles usadas para el regreso.
Sin embargo, debido a la altura de las imágenes y a la gran cantidad de tendidos eléctricos, telefónicos, televisivos y de internet, las pértigas siguen siendo necesarias durante todo el trayecto. Equipos técnicos y operarios de los servicios municipales y de las empresas responsables del tendido —como Lusal y Edesa— acompañan el desplazamiento para resolver cualquier inconveniente.
Su tarea suele pasar inadvertida entre cantos, pañuelos y aplausos. Pero son esos palos amarillos los que permiten que las imágenes atraviesen las calles de Salta sin quedar enganchadas en los cables. No son bastones ceremoniales: son herramientas de seguridad que cumplen una misión tan simple como fundamental: abrirle camino al Señor y la Virgen del Milagro.