Los pibes de Hispano cruzaron a Chile y volvieron con la frente bien alta
Un grupo de pibes de Río Gallegos armó las valijas y cruzó la frontera para jugar un torneo internacional en Punta Arenas. Volvieron con trofeos, pero hubo algo que quedó guardado para siempre.
Las divisiones formativas de Hispano Americano se midieron con lo mejor del sur en la segunda edición de la Doce Cup, el torneo internacional infanto-juvenil que se jugó en Punta Arenas y que reunió a clubes de Argentina y Chile.
Y los chicos de Río Gallegos no fueron de paseo: se volvieron con motivos para festejar. La categoría 2010 se subió al podio tras quedarse con el tercer puesto, mientras que la 2013 tuvo una campaña enorme y llegó nada menos que a la final, donde se quedó con el segundo lugar.
La 2014 también dio pelea. Alcanzó las semifinales y tuvo que definir su suerte desde los doce pasos frente al conjunto local. La tanda de penales la dejó afuera de la final, aunque cerró su participación con un meritorio cuarto puesto.
Pero hubo algo que fue mucho más allá de las posiciones finales. Para los chicos del "Celeste", el viaje a Punta Arenas significó una nueva experiencia internacional, la posibilidad de medirse con equipos de otro país y, sobre todo, representar los colores de Hispano Americano y de Río Gallegos.
Competir, compartir, aprender y disfrutar. También se trata de eso cuando la pelota empieza a rodar lejos de casa. Y los chicos de Hispano estuvieron a la altura, mostrando compromiso, compañerismo y ese sentido de pertenencia que se construye desde las formativas.
El balance dejó podios, una final, una semifinal y, por encima de todo, una experiencia que seguramente quedará guardada para cada uno de los protagonistas.
Hispano volvió de Chile con resultados importantes, pero también con algo todavía más valioso: kilómetros recorridos, partidos jugados y nuevas historias para seguir construyendo desde las inferiores.