“Los Picudos” se expandían con carteles y balas en las escuelas, pero la Federal ya tenía un dato clave
En las escuelas de Rosario aparecían carteles con municiones y un pedido inquietante. La Federal siguió el rastro hasta el Cordón Ayacucho y encontró algo que no esperaba.
La Policía Federal desmanteló una banda satélite de la organización narco “Los Picudos”, que se dedicaba a extorsionar y amenazar en escuelas y espacios públicos de Rosario. La investigación, a cargo de la División Antidrogas Rosario bajo la supervisión de la fiscalía de microtráfico de Alejandra Raigal, arrancó en julio a partir de una serie de intimidaciones.
El grupo colocaba carteles con municiones en instituciones educativas y lugares públicos. En esos mensajes pedían privilegios, beneficios y comodidades para los detenidos en distintas cárceles. Si las autoridades no cumplían, dejaban advertencias sobre la seguridad pública.
Los allanamientos en el Cordón Ayacucho
Los pesquisas localizaron cuatro inmuebles en el Cordón Ayacucho y los allanaron de forma simultánea. Como resultado, detuvieron a dos hombres y dos mujeres, acusados de integrar la banda. Los procedimientos apuntaban a desmantelar centros de venta de drogas en los barrios Las Flores y Tablada.
En los operativos secuestraron cocaína, dos pistolas calibre 9 milímetros, 218 municiones y dos cargadores de ese calibre, 19 municiones calibre .40 y 14 calibre .39. También incautaron una motocicleta, dos celulares, una notebook, dos balanzas de precisión, un pasamontañas y dinero en efectivo. Los detenidos, argentinos y mayores de edad, quedaron a disposición de la Justicia.
Quién estaría detrás de la estructura
Según la investigación, la facción era liderada por un hombre que cumple una condena de trece años por homicidio en la Unidad Penitenciaria Provincial N°11 de Piñero, donde comparte pabellón con referentes de la familia del clan Cantero.
“Los Picudos” salieron a la luz en 2022. De acuerdo con las crónicas policiales, los primeros integrantes eran menores de edad que hacían “servicios” para grupos delictivos de Villa Gobernador Gálvez. Uno de los hermanos del clan tenía 14 años y, según determinó la pesquisa, manejaba todo tipo de armas de fuego. Marina Gorosito, madre de ese adolescente, cumple condena por narcotráfico en Ezeiza y estuvo sospechada de participar del secuestro extorsivo del hijo de un empresario en Arroyo Seco, en julio de 2021.
Los hermanos quedaron implicados en el crimen, en 2022, de una beba de dos años que estaba en brazos de su abuela cuando la familia fue atacada con una ametralladora en la casa donde vivía.
Gonzalo Gorosito, de 26 años, era el jefe de la banda. Había sido condenado en febrero de 2021, tras firmar un juicio abreviado, por el crimen de Gabriel Ledesma, acribillado en diciembre de 2019 en Villa Gobernador Gálvez. Otros crímenes también los tienen como protagonistas, como el de Carlos “Jerry” Gaeta, ejecutado en agosto de 2020 en la zona sur de Rosario.
En abril de este año, dos tiratiros de “Los Picudos” fueron condenados a prisión perpetua por haber atentado contra la vida del policía Gabriel Sanabria, quien el 27 de mayo de 2022 sobrevivió a varios disparos cuando intentaba identificar un auto con pedido de secuestro en el sur rosarino. Los mismos acusados y una mujer recibieron la pena máxima por haber dado muerte a David Ángel “Chino” Ocampo, acribillado un día después del caso del uniformado, en Tucumán y Dorrego, en el centro de Rosario.