Los precios cambian según el barrio: el mapa de dónde conviene hacer las compras en el Gran San Juan
¿Por qué una misma cadena de supermercados vende más caro en Rivadavia que en Rawson?
Desde hace más de una década, la Asociación Amas de Casa del País releva mes a mes el precio de los alimentos en la provincia. El trabajo, que arrancó en 2012, se apoya en recorridas por almacenes, supermercados y grandes cadenas del Gran San Juan, y permite trazar un mapa de precios con las zonas más económicas y las más caras para hacer las compras.
Laura Vera, titular de la filial local, explicó cómo se organiza el equipo: "Tenemos alrededor de siete personas en el equipo, y cada uno visita tres lugares distintos cada semana. Para nosotros los números son importantes porque va marcando cómo los alimentos van subiendo", dijo en declaraciones radiales.
Uno de los cambios que notaron con el tiempo es que ya no toman como referencia las primeras marcas. No es una decisión económica, sino una cuestión de oferta: "En los almacenes de cercanía no se encuentran primeras marcas, y a veces en los supermercados provinciales tampoco. Quizás en algún hipermercado podamos encontrar", destacó Vera.
Con unos 80 relevamientos mensuales en almacenes de barrio, supermercados e hipermercados, el relevamiento también permite leer el comportamiento del consumidor.
El mapa de precios del Gran San Juan
Las recorridas abarcan los cinco departamentos del Gran San Juan y también Pocito. De forma aislada, el mismo estudio se hace en otras localidades, aunque con menor frecuencia.
Según detalló Vera en Radio Colón, Rawson es el departamento más económico para comprar alimentos, tanto frescos como secos. Le sigue Pocito. En ambos casos, la presidenta de Amas de Casa mencionó que influye la producción chacarera: el Mercado de la Sociedad de Chacareros está en Rawson, lo que acerca alimentos frescos a bajo costo al eliminar intermediarios.
En el ranking siguen Chimbas, Capital y Santa Lucía, mientras que Rivadavia aparece como uno de los más caros. "El costo de vida en general es más elevado en Rivadavia", sostuvo Vera.
Un dato que llamó la atención este año: bajo una misma cadena de supermercados, los precios varían según la zona. Por ejemplo, las sucursales de Rivadavia venden más caro que las de la misma marca en Rawson.
Cambios en los hábitos de los consumidores
El relevamiento también permite hablar con dueños de almacenes y ver cómo se comporta el consumidor. En los últimos meses, la tendencia es comprar lo justo y necesario, dejando de lado el changuito lleno para la compra del mes. Predomina la elección por la cantidad y no por la calidad.
"Antes los grupos familiares preferían la calidad por sobre la cantidad. Ahora hay una cuestión compleja y la gente no se fija mucho. Incluso ha bajado la cantidad de lo que se compra, ahora se compra por peso en dinero y no por peso en kilo", precisó Vera. Esto se ve en productos como panificados, fiambres y en el rubro de los sueltos, donde la unidad de medida es el dinero.
Otra tendencia que se consolida es la caída del consumo de carne vacuna. "Hay un cambio de hábitos que se ha profundizado con relación a la alimentación. Nosotros hace años venimos diciendo que había una tendencia que aumentaba con relación al consumo de pollo. Bueno, ahora la principal carne de consumo es el pollo. Y las carnes rojas han quedado relegadas a segundo o tercer plano. Ha aumentado un poquito el consumo de cerdo", sostuvo.
Si bien la variación de precios en alimentos no es tan abismal como años atrás, desde Amas de Casa del País advierten que el encarecimiento mayor se ve en la canasta básica total, que incluye tarifas de servicios y alquiler. "Para que una familia de cuatro viva medianamente bien deben tener un ingreso superior a 2.200.000 pesos", concluyó Laura Vera.