Los puntos flacos que Colón debe resolver para dejar de depender de la fortuna
Colón no termina de arrancar y el empate ante Patronato dejó a la vista los mismos problemas de siempre. ¿Podrá Delfino corregir el rumbo a tiempo?
El Sabalero quiere dar el salto de calidad, pero el empate ante Patronato dejó en evidencia que todavía hay tareas pendientes. La falta de juego y los descuidos defensivos son una bomba de tiempo que el equipo de Iván Delfino deberá desactivar si sueña con pelear arriba.
¿Dónde está el problema?
Con la llegada de Delfino, Colón volvió a sumar de a tres, pero el funcionamiento sigue siendo una materia pendiente. En el primer tiempo frente a Patronato, al equipo le costó horrores generar situaciones claras y darle continuidad a sus ataques.
La primera aproximación recién llegó a los 10 minutos, cuando un centro desde la izquierda buscó a Emanuel Gárate dentro del área. El delantero intentó conectar de cabeza, pero fue desestabilizado por un defensor. Después de eso, nada: el Sabalero no encontraba los caminos para lastimar al rival.
La falta de asociaciones fue tal que Delfino tuvo que mover el tablero antes del descanso. A los 28 minutos, decidió reemplazar a Leandro Allende por Jerónimo Buosi para intentar cambiar la dinámica de un equipo que no encontraba fluidez.
Si Colón pretende ser protagonista, necesitará tener mayor control de la pelota, encontrar circuitos de juego y conseguir que sus delanteros reciban en mejores condiciones. El objetivo no debe ser solamente llegar al área rival, sino hacerlo mediante un funcionamiento reconocible y sostenido.
El otro frente: la defensa
Pero no todo es ataque. En el fondo también hay alertas. Patronato encontró espacios en transiciones rápidas y estuvo cerca de aprovechar errores que dejaron al Sabalero expuesto.
A los 21 minutos, un centro desde la derecha terminó en los pies de Soldano, cuyo remate fue controlado por Matías Budiño. Apenas sesenta segundos después, una desatención todavía más importante dejó a Diego Díaz mano a mano con el arquero.
Budiño resolvió correctamente, salió rápido y evitó el gol. Sin embargo, la acción mostró que Colón deberá mejorar su concentración y coordinación para no quedar vulnerable ante cada pérdida.
El equipo necesita encontrar un equilibrio: defender mejor para tener mayor tranquilidad y, al mismo tiempo, animarse a asumir el protagonismo con la pelota. La solidez en el fondo y la elaboración en ataque deben convertirse en dos caras de una misma búsqueda.
El desafío para Colón es claro: corregir los errores, recuperar el funcionamiento y construir una propuesta que le permita ser protagonista. El próximo partido ante San Miguel será una nueva oportunidad para demostrar que el equipo puede crecer desde el juego y no depender solamente de momentos individuales.