Los remiseros de Esquel van por una prórroga clave antes de que Uber llegue a la ciudad
Los remiseros de Esquel quieren estirar la antigüedad de sus autos y ponen el foco en la competencia: la decisión que puede dejar a varios trabajadores afuera del servicio queda en manos del Concejo Deliberante.
Los remiseros de Esquel pusieron sobre la mesa un pedido que podría definir su futuro laboral: quieren que la antigüedad máxima permitida para sus vehículos pase de cinco a diez años. La gestión llega en un momento particular, marcado por la chance de que Uber desembarque en la ciudad.
El planteo no es solo técnico. Detrás de la solicitud hay una discusión de fondo sobre cómo se reparte el trabajo en el transporte y bajo qué reglas compiten los distintos servicios.
Reglas parejas para todos
Miguel Colemil, remisero de la localidad, fue quien puso la voz al reclamo. Su pedido central es equiparar las condiciones con los taxis y garantizar que las normas sean iguales para todos los trabajadores del sector.
"Derecho a trabajar tenemos todos", expresó Colemil, y remarcó la necesidad de que existan condiciones equitativas entre los diferentes servicios que conviven en la ciudad.
Uber, en la mira
Consultado por la posible llegada de la aplicación de transporte, Colemil aclaró que no está en contra de las plataformas. Sin embargo, advirtió sobre las dificultades que implica competir contra tarifas más bajas.
La preocupación del sector no pasa únicamente por la competencia: también por la continuidad laboral de aquellos que podrían quedar fuera de la actividad si la normativa sobre la antigüedad de los vehículos no se modifica.
La pelota en el Concejo
Con el pedido formalizado, los remiseros esperan que el Concejo Deliberante de Esquel evalúe la solicitud y defina si modifica la normativa vigente. La decisión podría marcar el rumbo del servicio en la ciudad.