Los rugbiers misioneros que recorren Sudáfrica vivieron una jornada que los marcó para siempre
Los 36 juveniles del Club Tacurú transitan las últimas horas de su gira por Sudáfrica y vivieron una jornada que los dejó sin palabras. El coordinador de la delegación reveló qué fue lo que más los impactó y por qué este viaje les cambia la cabeza.
La gira de los 36 juveniles del Club Tacurú por Sudáfrica entra en su tramo final y ya dejó de ser solo una experiencia deportiva. Tras pasar por Pretoria y Johannesburgo, la delegación misionera llegó a Ciudad del Cabo, donde los chicos vivieron una jornada que, según sus coordinadores, difícilmente olviden.
El coordinador del grupo, Pachi Benmaor, dialogó con Fórmula Tuerca, el programa del stream de Misiones Online y Radio Libertad, y repasó lo que significó el viaje dentro y fuera de la cancha. A días de emprender el regreso a la provincia, el balance es más que positivo.
Robben Island: historia y emoción
Uno de los momentos más fuertes fue la visita a la prisión de Robben Island, el lugar donde Nelson Mandela pasó 18 años de su vida en cautiverio. El recorrido estuvo guiado por una persona que también estuvo detenida allí durante ocho años.
"Los chicos fueron con cierto escepticismo, porque han escuchado un poco, han leído a lo mejor otro tanto, pero cuando tuvimos la oportunidad de recorrer esa cárcel y esa isla, y quien nos hizo el recorrido era una persona que estuvo detenida allí durante ocho años, la verdad que fue muy emotivo", contó Benmaor.
El propio dirigente se tomó el tiempo de medir el calabozo que ocupó el líder sudafricano: "Me tomé el tiempo para medir el calabozo de Mandela, dos por dos, exactamente. Una locura".
La llegada a la isla estuvo en duda por las condiciones climáticas del Atlántico, que suele mostrarse hostil en esa zona. "Justo después del mediodía empezó a empeorar un poco el clima, pero se comportó y se movió un poquito, pero nada que no nos permitiera llegar", relató.
Rugby, aprendizaje y contraste social
En lo estrictamente deportivo, los misioneros se midieron con equipos locales en partidos de gran intensidad física. Benmaor destacó la entrega del plantel: "Jugamos un segundo partido que ganamos uno y empatamos el otro. La verdad que muy físico, un rigor físico que nos está impresionando. Los chicos están dejando todo en la cancha, se están divirtiendo, que eso es lo mejor de todo".
El viaje también les permitió a los adolescentes tomar contacto con una realidad social muy distinta a la de Misiones. Las distancias, la composición demográfica y las secuelas del Apartheid llamaron la atención de los visitantes. "Hemos tenido la oportunidad de charlar con mucha gente y hay de todas las opiniones. Hay gente que no está de acuerdo ni siquiera con Mandela, hay gente que está muy contenta con la apertura, hay gente que critica mucho al gobierno", analizó el coordinador.
También remarcó particularidades de las grandes urbes como Johannesburgo y Ciudad del Cabo, donde "no se ve transporte público" y "la gente no camina mucho por la calle", algo que contrasta con las costumbres de la tierra colorada.
La delegación tuvo además una jornada de safari en una reserva privada de 6.000 hectáreas, donde observaron la fauna autóctona y conocieron la problemática de la conservación y la caza furtiva.
Con el regreso programado para este sábado, el grupo se prepara para procesar una vivencia que marcará sus vidas. Benmaor cerró con una reflexión: "Lo que más espero es que los chicos hayan disfrutado y que en poco tiempo empiecen a ver todo lo que les tocó vivir y poder valorar eso que realmente es histórico".