Los secretos de Aguaray que un vecino reveló tras años de investigación
¿Sabías que Aguaray esconde una historia fascinante? Un vecino investigó durante años y encontró datos que pocos conocen. Descubrí los secretos de sus orígenes, el ferrocarril y el petróleo.
Carlos Vera, un vecino de Aguaray ya retirado, dedicó años a desentrañar la historia de su pueblo. Su investigación revela datos sorprendentes sobre los orígenes de la zona, desde una travesía periodística en 1905 hasta la llegada del ferrocarril y el petróleo.
Nacido en 1950, Vera es hijo de Aníbal Vera y nieto del sirio José Vera (Mohammad Becdash), quien se casó con doña Abelina García y se afincó en Ñacatimbay en 1925. Su abuelo formó una familia numerosa: 8 hijos propios, más 3 de doña Abelina de un matrimonio anterior. Carlos cursó la primaria en la Escuela Nacional 139, el secundario en el Instituto San Francisco y algunos años universitarios en Córdoba.
Ya retirado, comenzó a recopilar información histórica como una forma de encontrar sus raíces familiares y también los inicios de Aguaray. "No me considero historiador ni escritor, pero como hijo de este pueblo siempre sentí curiosidad e interés por los personajes y hechos relacionados con su historia", explica con modestia.
¿Qué reveló la travesía de 1905?
Vera recuerda que en 1905 un corresponsal del diario La Nación realizó una travesía a caballo desde Orán a Yacuiba. Al llegar a la zona, no encontró un núcleo poblacional, sino que lo halló en Iquira, al pie de los cerros, una aldea de originarios Chané. Allí hicieron escala por unos días, compartiendo con ellos y explorando la serranía cercana.
Un dato curioso: la quebrada que hoy llamamos Quebrada de Iquira, ellos la nombraban como Quebrada de Aguaray. Es decir, el nombre de Aguaray ya estaba implícito en el lugar desde entonces.
Don Carlos explica que todo esto era parte de la zona del Itiyuro, que comprendía varios asentamientos originarios: Tobantirenda, Guandacarenda, Capiazuti, Piquirenda, Yembi (Campo Durán), Icuarenda, Ñacatimbay, Iquira y más. El núcleo primigenio era Campo Durán, donde se asentaron los Chané procedentes de la Chiriguanía, donde eran esclavizados por los guaraníes chiriguanos.
Hacia principios del siglo pasado ya existía un precario camino de carros por el pedemonte del Aguaragüe que unía Santa Cruz de la Sierra con el Río Bermejo. Los otros dos caminos eran por Acambuco y por el Río Itaú.
Conflictos limítrofes y el nacimiento del municipio
El diferendo limítrofe con Bolivia por la disputa del Chaco Central ya estaba acordado, pero faltaba suscribirse. Mientras tanto, bolivianos, argentinos y originarios convivían en el Itiyuro. A partir de la segunda década del siglo pasado, varios hechos importantes se sucedieron: el comienzo de la exploración petrolera con el pozo de Capiazuti, que trajo la creación de la primera Comisión Municipal y, por ende, del Municipio de Aguaray.
En 1925 se firmó el Tratado Medina-Carrillo sobre el diferendo con Bolivia, lo que obligó a la regularización de lotes y propiedades y, posteriormente, al trazado del ejido urbano.
El ferrocarril y la era del petróleo
Otro hecho relevante fue la llegada del ferrocarril en la segunda mitad de los años '20, que facilitó la industria de la madera (Aserraderos de Molina y Chagra), el comercio (los numerosos negocios en la Avenida San Martín paralelos al ferrocarril), el servicio de pasajeros y, más adelante, el transporte de petróleo.
A fines de los '40, YPF exploraba en Campo Durán. En 1951, el pozo CD x-6 surgió y comenzó otra etapa importante para la zona y el pueblo. Se fueron construyendo los barrios de YPF, Destilería, Oleoducto y Gas del Estado para los numerosos trabajadores que llegaban desde distintas provincias. Fueron años de bonanza social, deportiva y económica, pero de muy poca inversión en el pueblo.
En los '90, con la privatización de YPF, entraron a un período traumático con un balance desfavorable: falta de pavimento, servicios básicos como el gas y una creciente desocupación.
Con enorme sentido común, Carlos Vera dice: "Así llegamos a un nuevo milenio para empezar una nueva etapa de revalorización de los recursos naturales y humanos... queda mucho por hacer, hay necesidades esenciales insatisfechas, será el reto que las nuevas generaciones de trabajadores, funcionarios y gobernantes tendrán que afrontar".