Los taxis de Salta piden un aumento del 30% y una medida que cambiaría la forma de viajar
Los taxistas de Salta dicen que no llegan a fin de mes y piden un aumento del 30%, pero hay un pedido que cambiaría la forma de viajar en la ciudad. Hasta el 23 de septiembre se puede opinar.
El sector de taxis y remises de Salta pidió formalmente una readecuación tarifaria del 30% y una serie de cambios que, según los trabajadores, son la única forma de seguir en pie. La Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) ya inició el proceso y puso a disposición un documento de consulta en sus oficinas desde el jueves 17 hasta el miércoles 23 de septiembre, para que vecinos, instituciones y organizaciones interesadas puedan participar.
El secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis de Salta, Alfredo Carrizo, explicó los motivos del pedido: la inflación y la devaluación golpearon de lleno a un sector que, según dijo, "se encuentra por debajo de la línea de pobreza". A eso se suma el avance de las aplicaciones, que les quitó pasajeros: "no llegamos ni al 40% de lo que teníamos antes", aseguró.
Los números que manejan
Hoy la bajada de bandera diurna cuesta $960, mientras que la nocturna ronda los $1.040. Con el aumento solicitado, esos valores sumarían $288 y $312 respectivamente. El impacto no es menor para los conductores, que ven cómo el combustible sube semana a semana.
"Todo nos cuesta, más sobre todo el taxi que es la herramienta de trabajo que es el vehículo y nos movemos por medio de los combustibles estos GNC o nafta", se quejó Carrizo. Y puso un ejemplo concreto: una carga de GNC que antes les salía entre $6.000 y $7.000 hoy les cuesta entre $10.000 y $12.000.
Qué más piden
La readecuación tarifaria no es el único punto del reclamo. El sector también reclama mayor control a las aplicaciones, la autorización del servicio de taxi compartido y un cambio de paradas.
El viaje compartido, según Carrizo, sería una ayuda tanto para los vecinos como para los trabajadores: "en lugar de pagar un viaje de solidaridad al centro que sale entre $10.000, $12.000 y la puedan compartir entre dos, tres o cuatro al viaje, eso haría que nosotros podamos volver a levantarnos".
En cuanto a las paradas, señaló que hay algunas que no son rentables, como la que está frente a la terminal y la de pasaje San Martín e Hipólito Yrigoyen.
Carrizo adelantó que, si es necesario, acudirán a la Cámara de Diputados para buscar una solución que les permita seguir trabajando y, como dijo, "llevar el pan a la mesa".