Los taxistas de Salta ya saben cuánto piden de aumento, pero hay un plan que cambia todo
Los taxistas de Salta ya pidieron formalmente un 30% de aumento, pero hay algo más que analizan y que podría cambiar la forma de viajar en la ciudad. ¿De qué se trata?
El Sindicato de Conductores de Taxis de Salta pidió un aumento del 30% en la tarifa y puso sobre la mesa una modalidad que hasta hace poco sonaba lejana: el taxi compartido. Lo confirmó Alfredo Carrizo, secretario general de la entidad, en diálogo con Radio Salta.
La última actualización tarifaria había sido en diciembre del año pasado, con un 20%. Desde entonces, los costos no pararon de subir y los trabajadores sienten el golpe en el bolsillo.
“Era muy difícil poder hacer una suba en esta época del año”, explicó Carrizo, que igual remarcó el otro problema: “El presupuesto aumenta cada semana, cada dos semanas”.
Menos viajes, más horas y autos que no dan abasto
El dirigente describió un presente complicado para el sector. Muchos choferes estiraron sus jornadas y buscan alternativas para llegar a fin de mes, en un contexto de caída del movimiento.
“Hasta un 40 o 50% de los taxis pasamos antes”, afirmó Carrizo al comparar la demanda actual con la de años anteriores. A eso se suma el estado de las unidades: varios vehículos tienen problemas mecánicos y repararlos o cambiarlos por modelos nuevos se volvió una misión difícil.
Qué es el taxi compartido que evalúan
Ante ese panorama, desde el sindicato analizan nuevas formas de prestar el servicio. Una de ellas es el taxi compartido, que permitiría optimizar los viajes y generar más ingresos para los conductores. Carrizo aclaró que la idea todavía está en etapa de análisis y que no hay una decisión tomada.
El avance de las aplicaciones y la competencia de tarifas
El dirigente también se refirió al crecimiento de las aplicaciones de transporte. Aunque al principio el sector rechazaba que los taxistas trabajaran con esas plataformas, la crisis empujó a algunos a combinar ambos servicios para aumentar sus ingresos.
“Con las posibilidades que se puedan, ¿por qué no?”, señaló Carrizo.
Sobre la competencia de precios, explicó que las tarifas de las aplicaciones varían según la demanda. Puso un ejemplo concreto: una pasajera que quería viajar desde Solidaridad encontró una tarifa de aplicación cercana a los $16.000, mientras que el mismo recorrido en taxi no superaba los $11.000. Igual aclaró que hay situaciones inversas, donde la aplicación sale más barata.
La tarifa final todavía no está definida
Respecto al aumento solicitado, Carrizo indicó que aún no está cerrada la tarifa final y que se sigue trabajando en la propuesta de readecuación. También planteó la necesidad de discutir una regulación del transporte mediante aplicaciones.
“Lo importante es que se pida el aumento”, afirmó el dirigente, que apunta a una actualización que permita sostener la actividad de los trabajadores del sector.