Los tres sectores productivos de Jujuy coinciden en un reclamo, pero nadie les da respuesta
Industriales, mineros y ruralistas marcan los mismos obstáculos para crecer y piden condiciones mínimas para competir. Hasta ahora, solo promesas.
En una nueva edición de Política a las Brasas, los máximos referentes del sector productivo de Jujuy trazaron un mapa de situación que combina oportunidades, reclamos y advertencias. Federico Gatti (Ledesma y Unión Industrial), Arturo Pfister (Cámara Minera) y Fernando Casares (Sociedad Rural) coincidieron en que la provincia necesita condiciones para competir, pero marcaron diferencias según la actividad.
Cómo están hoy la industria, la minería y el agro
Gatti rescató la resiliencia de las empresas locales: “Las empresas jujeñas tienen, en promedio, alrededor de 80 años. Son empresarios resilientes que soportaron todas las crisis macroeconómicas que sufrió la Argentina”. Sin embargo, advirtió que las trabas aparecen al salir de la fábrica: “Cuando salimos del portón aparecen problemas generados por trabas municipales, provinciales y nacionales, además del estado de las rutas y las dificultades relacionadas con los puertos”.
El presidente de la Unión Industrial descartó que la industria local esté en crisis y señaló que el mapa productivo se está reconfigurando con el avance de la minería, el litio, los servicios asociados y la metalmecánica.
Casares, en tanto, diferenció la macroeconomía nacional de la realidad del interior. Reconoció oportunidades para exportar más, pero puso el foco en la carga impositiva: “El mundo necesita del sector agropecuario, pero tenemos que contar con las condiciones necesarias para competir con los países vecinos”.
El dirigente rural alertó sobre la caída de la ganadería: la provincia pasó de unas 138.000 cabezas en 2015 a cerca de 78.000 en la actualidad. “Un ciclo ganadero requiere, por lo menos, cuatro años. Durante estos últimos nueve años perdimos mucho tiempo”, lamentó.
Pfister, por su parte, aseguró que la minería ya es una realidad consolidada: “En Jujuy ya no se trata de una expectativa, como puede ocurrir en otras provincias. Actualmente tenemos una minería fuerte”. Destacó que más del 70% del personal de los proyectos es jujeño y que se desarrollaron proveedores de comunidades de la Puna.
Qué condiciones necesitan los sectores para crecer
Los tres referentes reclamaron mejoras concretas. Gatti mencionó tasas municipales, Ingresos Brutos, embargos de ARCA y falta de infraestructura. “No estamos pidiendo subsidios ni condiciones especiales, sino la posibilidad de continuar trabajando bajo condiciones similares a las que tienen nuestros competidores en el mundo”, remarcó.
También pidió más atención para los sectores tradicionales: “Quizás quedaron un poco desatendidos los sectores que ya tienen negocios maduros y requieren otro tipo de acompañamiento. Para mí, se trata principalmente de coordinar agendas”.
Casares fue contundente contra la presión tributaria y la superposición de controles. Puso como ejemplo una planta porcina que debe mudarse de la capital a otra localidad: “Tenemos que brindarles las condiciones necesarias para que funcionen, pero sin ahogarlos. No podemos estar supeditados a que la Provincia y los municipios ahoguen a los distintos sectores”.
Valoró la reactivación del frigorífico de Palma Sola, el matadero y el centro genético de El Remate, pero advirtió: “Dentro de un año y medio tendremos un frigorífico y un matadero, pero actualmente no contamos con el ganado suficiente para abastecerlos”.
Pfister reclamó al Gobierno nacional la reparación de la Ruta 52 y la eliminación de retenciones a la plata y al carbonato de litio. “La Ruta 52 está muy deteriorada y por allí circulan todos los camiones mineros. Si se quiere desarrollar el corredor bioceánico, es necesario repararla”, sostuvo.
Empleo privado, capacitación e informalidad
La generación de empleo fue otro eje del debate. Pfister estimó que la minería genera unos 9.000 puestos directos e indirectos, pero alertó sobre el peso del empleo público y la informalidad: “Tenemos que dar vuelta esa pirámide. Necesitamos más empleo privado registrado, no trabajo en negro o informal”.
Casares señaló que la ganadería y la producción porcina pueden generar arraigo: hay más de diez feedlots cerrados en la provincia y cada uno podría crear al menos 20 puestos de trabajo. “El sector público y el privado tienen que trabajar de la mano. Si cada uno avanza por su lado, será imposible”.
Gatti vinculó la falta de empresas con las necesidades básicas insatisfechas en el norte argentino: “Las diez provincias del NOA y del NEA tenemos la menor cantidad de empresas y los índices más altos de necesidades básicas insatisfechas”.
También coincidieron en la necesidad de conectar la educación con el mundo productivo. “Hay que involucrarnos con las universidades, las escuelas de oficios y las escuelas secundarias técnicas. Es la manera de transmitirles a los jóvenes la realidad actual del sector privado”, planteó Gatti.
El futuro productivo de Jujuy
La minería aparece como la actividad con mayor proyección. Pfister informó que dos proyectos de litio de Jujuy se presentaron para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Uno, de Exar, contempla una inversión de 1.200 millones de dólares en cinco años. Pero pidió no concentrar toda la estrategia en un solo sector: “En la minería estamos bien, pero la minería no va a salvar a Jujuy. Necesitamos que el azúcar, el tabaco, la ganadería y el turismo también estén bien”.
Casares coincidió en sostener tanto las actividades tradicionales como las emergentes: “No se puede elegir una o la otra. Tenemos que renovarnos y buscar una mayor competitividad”.
Gatti destacó el potencial de la energía limpia, los alimentos sostenibles y la economía del conocimiento, y mencionó el crecimiento del bioetanol y productos como bioplásticos y vajilla biodegradable de fibra de caña. “Tenemos que salir de la discusión cotidiana y pequeña para comenzar a pensar en grandes políticas para la provincia”, concluyó.