Los vecinos de San Pedro no aguantaban más: el Concejo aprobó una medida que cambia todo en las calles
Los vecinos de San Pedro se cansaron de no poder dormir los fines de semana por las picadas y los caños de escape. El Concejo aprobó una medida que promete poner un freno, pero lo que viene ahora es lo que nadie se esperaba.
El Concejo Deliberante de San Pedro aprobó por unanimidad la Ordenanza N°1478/26, que declara el "Estado de emergencia vial y de seguridad vial" en todo el ejido municipal por dos años. La medida le da respaldo legal al Municipio y a la Policía de la Provincia para intensificar los controles y frenar la conducción peligrosa.
La votación se dio este jueves, en una sesión que la comunidad venía esperando con ansiedad. El texto surgió tras semanas de reuniones entre la Municipalidad, la Policía de la Provincia, los jueces de faltas y distintos actores del pueblo.
¿Qué cambia en las calles sampedreñas?
Con la emergencia en vigencia, las fuerzas de seguridad y los inspectores municipales tendrán la cobertura necesaria para desplegar operativos de control en los sectores y horarios más complicados de la ciudad.
El objetivo central es erradicar las carreras clandestinas conocidas como "picadas" y a los conductores que manejan de forma temeraria. La lupa también apunta a las motos con caño de escape libre, adulterado o ruidoso, y a los vehículos que circulan sin la chapa patente a la vista, sin papeles o sin los elementos de seguridad obligatorios.
No solo se trata de secuestrar motos
Desde la gestión aclararon que la idea no es salir solo a labrar actas o secuestrar vehículos sin criterio, sino encarar una solución integral para un problema que golpea la tranquilidad del departamento desde hace tiempo.
Con la emergencia vigente, se reforzarán los mecanismos para identificar a los infractores reincidentes, se endurecerán las sanciones y se desplegarán campañas de educación y concientización vial en los barrios.
Las autoridades prometen presencia sostenida en las calles para devolverle la paz a las familias que solo quieren transitar y descansar tranquilas. En San Pedro, dicen, ya no habrá margen para hacerse el distraído ni para esquivar los controles.