Los vieron con un arma en la mano: lo que la policía encontró adentro de la casa los dejó sin salida
Un llamado al 911 después de la medianoche encendió las alarmas en barrio San Lorenzo: los vecinos juraron haber escuchado disparos y vieron a un grupo de jóvenes con un arma. La policía llegó hasta la casa que les señalaron y lo que encontraron adentro les cambió el futuro a los cinco. ¿Qué tenían encima?
Un llamado al 911 después de la medianoche puso en alerta a los oficiales del Comando Radioeléctrico de Santa Fe. Los vecinos de pasaje Cervantes al 3.900, en barrio San Lorenzo, no dudaron: acababan de escuchar una ráfaga de disparos en plena calle y salieron a ver qué pasaba.
Lo que encontraron afuera fue una escena de película: un grupo de muchachos vestidos de negro, uno de ellos con el pelo teñido de rubio, que a simple vista llevaban un arma encima. Los testigos no se quedaron callados y les marcaron a los uniformados la casa de la misma cuadra donde el grupo había entrado.
La requisa que lo cambió todo
Con la denuncia en mano, los efectivos llegaron al domicilio y se encontraron con los cinco jóvenes en el interior. La requisa fue rápida y dejó al descubierto lo que traían: de la bandolera que llevaba puesta un joven de 25 años, identificado como A. G., sacaron una pistola calibre .22 marca Gunther.
El arma no estaba guardada de cualquier manera. Tenía una bala lista en la recámara y otras tres en el cargador. Junto a ella, los policías secuestraron un cargador aparte con siete balas calibre 9 milímetros, todas sin disparar.
El resto del grupo quedó detenido en el mismo operativo. Se trata de L. D. A. C., de 19 años; S. M. M., de 23; C. K. G., de 22, y O. A. I., de 18. Para la Justicia, todos ellos actuaron como encubridores.
Qué dice el fiscal
La novedad del procedimiento llegó a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, que a su vez la puso en conocimiento del fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación. El funcionario ordenó el secuestro de la pistola y del cargador con las municiones.
También dispuso que los cinco aprehendidos permanezcan privados de su libertad, que sean revisados en Medicina Legal y que queden alojados en una dependencia policial de Orden Público.
La calificación provisoria del caso recae sobre A. G. por tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, mientras que los otros cuatro jóvenes quedaron imputados por encubrimiento. La causa sigue en manos de la Justicia mientras se esperan los resultados de las pericias.
