Luciana Aymar revela el secreto que escondió durante su carrera: “La salud mental es parte del entrenamiento”
Luciana Aymar, la mejor jugadora de hockey de la historia, llega a Salta para hablar de un tema tabú en el deporte. ¿Qué confesó sobre su carrera y su retiro?
La leyenda del hockey argentino, Luciana Aymar, llega a Salta con una confesión que pocos esperaban: los títulos y medallas no fueron lo más difícil de su carrera. La ex capitana de Las Leonas, ocho veces elegida la mejor del mundo, participará mañana del panel “Hablemos de lo que viene: Bienestar” y adelantó detalles de su lucha interna.
El evento, que se realizará a las 16, contará con la presencia de una de las deportistas más importantes de la historia argentina. Pero esta vez no hablará de goles ni de victorias, sino de un tema que durante años quedó en las sombras: la salud mental. Las entradas están disponibles en www.fullticket.com, con un beneficio especial de 2x1 para socios del Club El Tribuno.
El momento bisagra que cambió su carrera
En una entrevista exclusiva, Aymar confesó que no hubo un único episodio que la hiciera entender la importancia de la mente en el deporte, sino un proceso. “Durante gran parte de mi carrera ponía toda la energía en entrenar el cuerpo porque sentía que ahí estaba la diferencia”, explicó. Pero con el tiempo descubrió que “la cabeza también se entrena” y que muchas veces es el sostén de todo lo demás.
La presión de ser considerada la mejor del mundo durante años tuvo un costo emocional que pocos veían. “Había días en los que lo disfrutaba muchísimo y otros en los que pesaba”, admitió. La exigencia no venía solo de afuera: “La primera que también espera demasiado sos vos misma”. Aprendió a no medir su felicidad por el resultado de un partido, algo que hoy considera clave para competir de manera más sana.
¿El deporte de élite cuida la mente de los atletas?
Aymar destacó que el cambio en la conversación sobre salud mental es una gran noticia, pero todavía persiste la idea de que el deportista “tiene que poder con todo”. “La realidad es que no deja de ser una persona. Tiene miedos, inseguridades, problemas familiares”, afirmó. Para ella, entender esto es fundamental para acompañar mejor a quienes compiten.
La retirada tampoco fue fácil. “Sí, hay un vacío”, confesó. Lo más difícil no fue dejar de jugar, sino adaptarse a una vida completamente distinta, sin concentraciones, viajes ni ese objetivo permanente que la guió desde chica. Sin embargo, encontró en la familia y en las pequeñas cosas una nueva forma de plenitud: “Hoy disfruto muchísimo de compartir tiempo con mi familia, ver crecer a mis hijos, viajar sin pensar en una competencia”.
Entre los hábitos que incorporó tras el retiro, la actividad física sigue presente, pero con otro enfoque: “Ya no para llegar un segundo antes que una rival, sino porque me hace bien”. También aprendió a escuchar su cuerpo y a valorar el descanso y los momentos de calma.
Qué espera del panel en Salta
La ex jugadora aseguró que estos encuentros siempre le dejan algo nuevo. “Uno va a compartir su experiencia, pero también escucha historias, preguntas y miradas que lo hacen pensar”, dijo. Sobre su propio proceso, fue contundente: “La salud mental no es un tema que resolvés una vez y listo. Va cambiando con las distintas etapas de la vida”.
El mensaje que quiere dejar en Salta es claro: “Durante mucho tiempo sentimos que había que poder con todo. Hoy creo que animarse a decir ‘esto me cuesta’ también es una forma de fortaleza”.