Luciana Salazar cerró la guerra judicial con Redrado y mostró el mensaje que lo cambia todo
Luciana Salazar dio por terminada una batalla judicial que se estiró cinco años y lo anunció con un mensaje que sus seguidores no esperaban. Lo que reveló sobre el final del conflicto con Redrado deja más preguntas que respuestas.
Después de cinco años de idas y vueltas judiciales por la manutención de su hija Matilda, Luciana Salazar confirmó que llegó a un acuerdo con Martín Redrado. La modelo lo hizo público en sus redes con una postal que habla por sí sola: abrazada a la nena, con un mensaje que deja atrás una etapa de declaraciones cruzadas.
“Se terminó. De acá en adelante, solo felicidad. Te amo”, escribió sobre la imagen que compartió en Instagram. La publicación no tardó en llenarse de reacciones y marcar el cierre de un conflicto que se extendió durante años.
El descargo que acompañó el anuncio
En un segundo posteo, Salazar se tomó un momento para agradecer a quienes la bancaron en los momentos más duros. “Mi agradecimiento absoluto y de todo corazón a estas personas que estuvieron y están incondicionalmente, que nos ayudaron de todas las formas a mi hija y a mí. Son las personas que nos mantuvieron en pie todo este tiempo oscuro que vivimos”, expresó.
El texto deja entrever que el camino no fue sencillo y que hubo un círculo íntimo que sostuvo tanto a ella como a Matilda a lo largo del enfrentamiento legal.
Entre los nombres que destacó aparece el de su abogado y amigo, el Dr. Castro Bianchi, a quien definió como “todo lo que está bien” y como “un gran profesional”. Un reconocimiento que llega justo en el momento en que el caso queda cerrado.
Un cierre con reflexión
Más allá del anuncio, la rubia se permitió una reflexión sobre el respaldo que recibió: “Lo lindo de saber que hay tanta gente que nos quiere de verdad”. La frase resume el tono con el que decidió despedir el conflicto.
Con este mensaje, Salazar dio por terminada una disputa con Redrado que se estiró por cinco años y que tuvo varios capítulos de cruces públicos. Ahora, la historia parece encaminarse hacia otro lado: el de la tranquilidad junto a su hija.
