Luciano Castro rompió el silencio: el crudo relato de sus 18 días internado tras la tormenta con Siciliani
El actor habló por primera vez de los angustiosos días que vivió internado y agradeció la contención recibida. Mientras él rompe el silencio, ella responde con una frase contundente que lo dice todo.
Luciano Castro reveló detalles íntimos de su internación en un centro terapéutico, un proceso que definió como “largo y angustiante”, luego de su escandalosa separación de Griselda Siciliani. El actor estuvo 18 días recibiendo tratamiento y, una semana después de recibir el alta, decidió contar cómo atravesó ese momento crítico de su vida.
En una entrevista con el programa A la Tarde de América TV, Castro fue sincero sobre su estado emocional. Reconoció haber estado muy deprimido y agradeció el apoyo recibido. “Me ayudaron mucho los profesionales y los compañeros del lugar”, afirmó el actor, destacando la contención que encontró durante su estadía.
¿Cómo fue el proceso de recuperación?
El protagonista de El Tiempo Puede Esperar describió la experiencia como un camino difícil. “Me contuvieron y me ayudaron”, sostuvo, haciendo hincapié en el valor del trabajo en equipo dentro del centro. Aunque ya recibió el alta, aclaró que su sanación es un proceso continuo.
“Estoy sanando para mí y para la gente que más me importa y más amo, que son mis hijos”, subrayó con convicción. Su prioridad ahora es el bienestar personal y familiar, mientras se prepara para retomar sus compromisos laborales.
Su regreso a la actividad incluye la grabación de su serie, pero mantendrá un vínculo estrecho con el centro. Castro confirmó que continúa en contacto con los profesionales del lugar, quienes harán un seguimiento de su evolución bajo una terapia ambulatoria.
La contundente postura de Griselda Siciliani
Mientras Castro daba su versión, todos los reflectores también apuntaron a Griselda Siciliani. La actriz, protagonista de Envidiosa, fue abordada por la prensa luego de que se conociera el alta de su ex pareja.
Frente a las cámaras de Intrusos (América), su respuesta fue breve y terminante. “No hablo de nada de intimidades ni de mi vida privada, así que besos para todos y adiós”, aseguró desde un auto, mostrando su decisión de guardar silencio.
Los periodistas insistieron, preguntándole específicamente por la internación y su vínculo con Luciano. Ante la presión, Siciliani mantuvo su postura firme. “Muchas gracias, ya tengo que irme. No hablo de nada de eso”, finalizó, dejando en claro que no habrá declaraciones por su parte.
El capítulo más turbulento de la separación parece entrar en una nueva fase. Luciano Castro seguirá con terapia ambulatoria y un monitoreo constante, mientras Griselda Siciliani elige el hermetismo total, marcando un contraste evidente en la forma de enfrentar la situación pública.