Macri manda a la Legislatura el nuevo Código Contravencional: quiénes son los que más van a pagar
El Código Contravencional que Macri mandó a la Legislatura tiene un capítulo que casi nadie mira: los que vuelven a caer. Las multas ya no arrancan de cero y hay un registro nuevo que cambia las reglas del juego para los reincidentes.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, envió este miércoles a la Legislatura una reforma integral del Código Contravencional con penas más duras para trapitos, manteros y conductores alcoholizados, entre otros. La iniciativa modifica la Ley 1.472 y la Ley de Procedimiento Contravencional (Ley 12), y amplía las sanciones accesorias en eventos masivos, tránsito, apuestas y protección animal.
El proyecto contempla multas de más de $7 millones para quienes manejen bajo los efectos del alcohol, de hasta $58 millones por venta ilegal en el espacio público y hasta 90 días de arresto para trapitos reincidentes.
También incorpora penalizaciones por acoso callejero, estafas digitales y por portar elementos destinados a provocar disturbios, entre otras conductas.
Qué dice Macri
En un video que compartió en sus redes sociales, el jefe de Gobierno apuntó contra varios perfiles: “Al delincuente menor de edad que rompe la ley sabiendo que no va a tener consecuencias; al que acosa, sigue o acecha a una persona en la calle; al estafador que se hace pasar por un banco para engañar a alguien y robarle sus datos; al puntero que financia agrupaciones violentas; al delincuente que lleva una bomba molotov a una manifestación... A todos ellos, bajo mi gestión, se les terminó la impunidad”.
Y agregó: “No hay ciudad para los porteños de bien si el Estado se arrodilla frente a las mafias y violentos. Con este nuevo Código que presentamos, endurecemos las penas, agravamos la reincidencia y hacemos que el que rompe la ley pague las consecuencias de sus actos”.
El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, respaldó la medida: “No vamos a mirar para otro lado. En la Ciudad hay consecuencias”.
Los detalles de la reforma
Uno de los ejes centrales es el aumento generalizado de las penas: suben las multas, crecen los días de trabajo comunitario y de arresto, y se amplían las herramientas para garantizar el cumplimiento de las sanciones.
Por ejemplo, quienes generen ruidos molestos —como música a volumen elevado en espacios comunes de edificios— podrán recibir multas de hasta 600 unidades fijas, cumplir entre tres y quince días de tareas comunitarias y enfrentar hasta diez días de arresto.
Para los conductores alcoholizados, el rango de multas pasa de entre 300 y 1000 unidades fijas a uno de entre 1000 y 6000, lo que supera los $7 millones en el caso de la sanción máxima. El arresto podría extenderse de cinco a treinta días y la inhabilitación para conducir llegar hasta cuatro años.
En la venta ilegal en el espacio público, las multas podrán alcanzar las 50.000 unidades fijas, equivalentes hoy a más de $58 millones.
La reforma también prevé sanciones para quienes se hagan pasar por agentes de autoridad con credenciales falsas, financien contravenciones reiteradas o agrupaciones que cometan este tipo de faltas, interfieran sistemas de videovigilancia pública o porten y distribuyan elementos considerados aptos para provocar disturbios.
Reincidencia: registro y agravantes progresivos
El proyecto crea un Registro de Reincidentes en Contravenciones en el Espacio Público y establece agravantes progresivos para quienes vuelvan a cometer faltas.
Las sanciones aumentarán un 50% ante una primera reincidencia, un 66,6% en la segunda y se duplicarán en la tercera. Además, el concepto de reincidencia se amplía: ahora podrán computarse faltas similares cometidas de manera habitual en el espacio público.
Los reincidentes, en principio, tampoco podrán cumplir arresto domiciliario. En el caso de los trapitos, las penas podrían llegar a 90 días de arresto si reinciden.
En el plano procesal, la reforma elimina la condena en suspenso y suprime para los adultos la suspensión del proceso a prueba —conocida como probation— como mecanismo alternativo de resolución. El plazo general de prescripción de la acción contravencional seguirá siendo de dos años. Para los adolescentes, en cambio, la probation se mantendrá, aunque condicionada al cumplimiento de reglas de conducta, la reparación del daño y la continuidad de los estudios.
Menores de edad: qué cambia
La iniciativa introduce cambios en el régimen aplicable a los menores. Actualmente, quienes tienen menos de 18 años no son responsables por contravenciones, salvo algunas excepciones vinculadas con el tránsito.
El proyecto permitiría responsabilizarlos por estas conductas a partir de los 14 años. Sin embargo, no podrán ser detenidos, deberán contar con defensa especializada y las medidas estarán orientadas a la educación, la integración social y la reparación del daño.
Entre las posibles sanciones figuran amonestaciones formales, seguimiento por equipos interdisciplinarios, asistencia a programas educativos, continuidad escolar, capacitación laboral, tareas comunitarias adaptadas a la edad y acciones destinadas a reparar los perjuicios causados.
NUEVO CÓDIGO CONTRAVENCIONAL.
— Jorge Macri (@jorgemacri) October 7, 2026
No hay Ciudad para los porteños de bien si el Estado se arrodilla frente a las mafias y los violentos.
Endurecemos las penas, agravamos la reincidencia y hacemos que el que rompe la ley pague las consecuencias de sus actos.
Ley y orden. pic.twitter.com/pRKfCYLOjr