Madre detenida en el barrio Juan Domingo Perón: la fachada de ama de casa que escondía un “quiosco” de drogas
Una denuncia anónima destapó la verdadera actividad detrás de las paredes de una casa en el barrio Juan Domingo Perón. ¿Qué encontró la policía al ingresar y cómo operaba este “negocio” familiar?
Una investigación por narcomenudeo terminó con la detención de una mujer de 31 años en su propia vivienda, donde presuntamente vendía estupefacientes las 24 horas del día. El operativo, ejecutado por la Dirección General de Drogas Peligrosas, develó un sistema de venta al menudeo que operaba sin disimulo en una casa de calle San Juan.
La intervención se concretó cerca de las 14:30, luego de que la Justicia de Control y Garantías otorgara la orden correspondiente. La causa está a cargo de la fiscal Flavia Loreley Torres, de la Unidad de Narcomenudeo Banda, y la jueza interviniente es Luciana Oyola.
¿Cómo comenzó la investigación?
Todo partió de una denuncia anónima recibida por el Ministerio Público Fiscal. La información alertaba que una joven madre, Viviana Barraza, fingía ser ama de casa mientras en realidad comercializaba cocaína y marihuana desde su hogar.
La vivienda, ubicada en el barrio Juan Domingo Perón, parecía normal desde afuera. Sin embargo, lo que llamó la atención de los investigadores fue el incesante movimiento de personas. Durante todo el día, individuos llegaban al lugar, permanecían apenas unos minutos y se retiraban, un patrón típico del microtráfico.
La investigación minuciosa confirmó las sospechas, allanando el camino para el operativo que se llevó a cabo en plena hora de la siesta.
El sorprendente hallazgo dentro de la casa
Al ingresar al inmueble, los efectivos antinarcóticos encontraron evidencia contundente. Los estupefacientes estaban fraccionados y listos para la venta, escondidos de una manera particular: dentro de pares de medias.
El secuestro totalizó 89 envoltorios: 30 contenían marihuana y 59, cocaína. Además, se incautaron recortes de nailon y una tijera, elementos utilizados para el armado de las dosis individuales. Estos objetos refuerzan la hipótesis de que la actividad ilícita era sistemática y no ocasional.
Pero el botín no terminaba ahí. Los agentes también decomisaron seis teléfonos celulares y la suma de 89.100 pesos, dinero que, según las fuentes consultadas, presumiblemente provenía de la venta diaria de drogas.
¿Qué pasará con la acusada?
Tras su detención, Viviana Barraza fue trasladada y alojada en la Alcaidía de la Mujer del barrio El Rincón, quedando a disposición de la Justicia. La Fiscalía ahora aguarda la ejecución de nuevas medidas procesales para profundizar la investigación.
Se esperan pericias sobre las sustancias secuestradas y un análisis exhaustivo de los dispositivos electrónicos incautados. El objetivo es determinar con precisión la red de clientes y, crucialmente, identificar a los proveedores que abastecían este punto de venta.
El caso se enmarca en la Ley Nacional de Estupefacientes Nº 23.737 y exhibe los métodos que utiliza la Dirección General de Drogas Peligrosas para desarticular el narcomenudeo que opera puertas adentro en los barrios.