Madryn suma el parque eólico más grande del país y Aluar ya apunta a lo que viene
119 aerogeneradores, 582 megavatios y una superficie comparable a la de la Ciudad de Buenos Aires: el complejo que acaba de quedar inaugurado en Madryn ya tiene dueño del título más grande del país. Pero lo que anticipó Sastre sobre lo que viene después es lo que realmente cambia el mapa industrial de Chubut.
El intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, puso en valor la puesta en marcha de la quinta etapa del parque eólico de Aluar, que convirtió a la ciudad en sede del complejo de su tipo más grande de la Argentina. La obra acumula una inversión superior a los 740 millones de dólares y permitirá que cerca del 70% de la energía que consume la planta de aluminio provenga de fuentes renovables.
Sastre subrayó que el proyecto trasciende la infraestructura: abre la puerta a más producción, más empleo y mayor capacidad exportadora para Chubut. Y anticipó que la compañía tiene planes de seguir invirtiendo en la ciudad.
Qué números deja el complejo eólico
La ampliación completa el proyecto con una potencia instalada de 582 megavatios, repartidos en 119 aerogeneradores. La superficie ocupada ronda los 200 kilómetros cuadrados, una extensión comparable a la de la Ciudad de Buenos Aires.
La energía que generará el complejo equivale al consumo de unos 600.000 hogares. La última etapa demandó dos años de obras, con hasta 450 personas trabajando en simultáneo y la intervención de casi 300 proveedores. A eso se suman 95 kilómetros de caminos construidos, una estación transformadora y 35 kilómetros de línea de alta tensión.
Qué dijo Sastre sobre el impacto productivo
En diálogo con ADNSUR, el jefe comunal explicó que la magnitud del proyecto no se mide solo por lo que se instaló, sino por lo que habilita. Con más energía disponible, la planta de aluminio puede fortalecer su autoabastecimiento y generar excedentes para otras industrias del mercado nacional.
“Lo que buscamos desde el primer día es poder respaldar este tipo de inversiones”, señaló Sastre al referirse al acompañamiento del municipio a los proyectos productivos.
El intendente remarcó que una inversión de ese tamaño representa una oportunidad para ampliar la producción, generar puestos de trabajo genuinos y reforzar la capacidad exportadora de la provincia. También aclaró que cuando se habla de comercializar los excedentes de energía se contempla su uso por parte de otras industrias dentro del mercado interno argentino.
Empleo: la letra chica del efecto multiplicador
Consultado sobre cuántos puestos de trabajo podría generar la ampliación, Sastre advirtió que el impacto no debe medirse únicamente por el empleo ligado a la construcción del parque. Según explicó, la mayor capacidad energética puede permitir que Aluar incremente su producción y, a partir de ese crecimiento, se genere demanda adicional de trabajadores y servicios asociados a la actividad industrial.
La expectativa del municipio es que el efecto de la inversión se extienda más allá de la etapa de obra y se traduzca en movimiento económico para la ciudad y la provincia.
Menos emisiones y una inauguración con autoridades
Con la quinta etapa en funcionamiento, cerca del 70% de la energía que utiliza Aluar provendrá de fuentes renovables. El proyecto también tendrá un impacto ambiental relevante: permitirá evitar la emisión de más de un millón de toneladas de dióxido de carbono por año.
Del acto de inauguración participaron el gobernador Ignacio Torres, el propio Sastre, autoridades provinciales y municipales y representantes de la compañía.
Lo que viene: parque solar y baterías
Sastre se mostró optimista sobre la continuidad de las inversiones de Aluar en Puerto Madryn. Más allá de esta quinta etapa, la empresa mantiene planes para desarrollar nuevos proyectos en la ciudad y en Chubut.
La compañía proyecta inversiones en un parque solar y en sistemas de almacenamiento mediante baterías, que estarían operativos el próximo año. El intendente sostuvo que la firma tiene un fuerte arraigo en la provincia y recordó que sus directivos ratificaron la decisión de mantener allí una parte central de su capacidad productiva.