Magario rompió el silencio en el Senado bonaerense y el peronismo contiene la respiración
El Senado bonaerense vuelve a sesionar después de dos meses de parálisis y hay un proyecto que puede cambiar la vida de miles de estudiantes. Lo que se debate y lo que queda en el limbo.
Después de 61 días sin actividad en el recinto, la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires volverá a sesionar este martes a las 16.00. La convocatoria la firmó la vicegobernadora Verónica Magario, en su rol de presidenta del cuerpo, y llega en un clima de fuertes diferencias internas dentro del peronismo bonaerense.
La última sesión había sido el 16 de julio. Desde entonces, el Senado permaneció inactivo mientras crecían las tensiones entre sectores del oficialismo y se demoraba el tratamiento de varios proyectos. La nueva citación busca destrabar ese esquema, aunque los acuerdos siguen siendo frágiles.
¿Qué proyectos podrían avanzar?
Entre las iniciativas con chances de tratarse aparece la llamada “Ley Ema”, que ya tiene media sanción de Diputados. La norma apunta a prevenir y abordar la violencia digital y la difusión de contenido íntimo sin consentimiento en el ámbito escolar, un tema que viene reclamando respuestas concretas.
En paralelo, continúa sin resolverse el debate sobre una posible reforma al sistema electoral bonaerense con la mira puesta en 2027. Esa discusión todavía no reunió los consensos necesarios para llegar al recinto, y su postergación es una muestra de las dificultades que atraviesa la relación entre los bloques.
La prueba de fuego para Magario
El regreso a la actividad legislativa también funcionará como un termómetro de la capacidad de Magario para ordenar la agenda del Senado. Las diferencias entre distintos sectores del peronismo ya tuvieron impacto en el tratamiento de proyectos enviados por el gobernador Axel Kicillof, y esa tensión no parece haberse disipado.
La sesión de este martes, entonces, no será una más: definirá si el oficialismo logra encarrilar el trabajo legislativo o si las internas siguen marcando el ritmo de una Cámara que lleva dos meses de puertas cerradas.