Malvinas: el giro de Milei que ilusiona a Tierra del Fuego, pero con una advertencia
El Gobierno fueguino ve un cambio histórico en la política de Milei sobre Malvinas, pero hay una amenaza que podría hacer que todo siga igual: el petróleo. Mientras Gran Bretaña avanza con la explotación en aguas cercanas a las islas, la provincia denuncia que las empresas se financian mintiendo. ¿Qué se está haciendo para frenarlo?
El Gobierno de Tierra del Fuego celebró el cambio de rumbo en la política nacional sobre Malvinas, pero advirtió que sin una estrategia integral el avance petrolero británico podría consolidar la ocupación. El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, aseguró que los anuncios del presidente Javier Milei representan "un viraje de casi 180 grados" respecto de la gestión anterior, aunque remarcó que el verdadero desafío es impedir que la explotación de hidrocarburos fortalezca la presencia del Reino Unido en las islas.
Dachary recordó que hasta ahora hubo decisiones nacionales que facilitaron la posición británica, como el acuerdo entre la entonces canciller Diana Mondino y su par David Lammy, que retomó una agenda de cooperación e incluyó un segundo vuelo hacia las islas. También cuestionó la falta de acciones frente a otras actividades económicas británicas y el lento avance de los proyectos argentinos en el Atlántico Sur.
La Ley Solanas, una herramienta que ahora se activa
El funcionario destacó la decisión de aplicar la Ley Solanas contra las empresas que explotan hidrocarburos sin autorización argentina. Señaló que esa norma ya existía y que incluso hay compañías sancionadas, pero consideró que su aplicación debe convertirse en una política permanente para que tenga efecto real.
La principal preocupación provincial está puesta en el avance petrolero en aguas circundantes a Malvinas. Dachary alertó que si comienza la explotación a gran escala, los ingresos obtenidos podrían fortalecer económica y políticamente la ocupación británica. "De proseguir este avance, y sobre todo de empezar el saqueo del petróleo en Malvinas, vamos a tener prácticamente un punto de no retorno", advirtió.
El riesgo de que Malvinas se vuelva superavitaria
El riesgo no se limita a la extracción de recursos argentinos. Dachary explicó que una actividad petrolera de gran magnitud podría volver superavitaria la economía de las islas y reducir el costo que representa para el Reino Unido sostener la ocupación. Mencionó una producción inicial proyectada en torno a los 55 mil barriles diarios, con posibilidades de crecimiento muy superiores.
Por eso, planteó que Argentina no debería limitar su respuesta a la legislación interna. Consideró necesario reforzar la estrategia en organismos internacionales y recurrir a otras herramientas jurídicas frente al avance británico sobre los recursos naturales mientras la disputa de soberanía permanezca sin resolución.
Denuncia contra Navitas y el rol de Punta Arenas
Tierra del Fuego ya avanzó por otra vía contra Navitas, una de las empresas vinculadas al proyecto petrolero. Dachary recordó que la Provincia presentó una denuncia ante la autoridad de valores de Israel porque, según sostuvo, la compañía omitió informar adecuadamente a sus inversores sobre el riesgo geopolítico de operar en Malvinas. "Esa empresa que saquea nuestro petróleo se financió mintiéndole a gran parte de las personas o empresas que confiaron en ellos", afirmó.
La posible utilización de Punta Arenas para facilitar el comercio y la logística hacia Malvinas agregó otro frente. Dachary señaló que no hubo hasta ahora una comunicación directa con el Gobierno chileno sobre esa iniciativa, aunque destacó que Chile volvió a ratificar su respaldo a la posición argentina. También confirmó que desde Tierra del Fuego se trabaja en una ley destinada a impedir que puertos de la región presten servicios que favorezcan la actividad económica en las islas.
Base Naval Integrada y participación fueguina
La Base Naval Integrada de Ushuaia fue otro de los puntos analizados. Dachary respaldó la necesidad de fortalecer la infraestructura argentina en el Atlántico Sur y aclaró que el término "integrada" alude a la participación de las tres Fuerzas Armadas nacionales, mientras que una base "combinada" implicaría la intervención de otro país.
Al mismo tiempo, reclamó que Tierra del Fuego tenga participación en las decisiones estratégicas que afectan directamente a su territorio. "Nuestra provincia no puede estar excluida de estas decisiones, no nos podemos enterar por una cadena nacional", remarcó. También cuestionó la contradicción entre anunciar un fortalecimiento de las capacidades de Defensa y avanzar al mismo tiempo con ventas o cambios de destino de inmuebles militares.
Dachary sostuvo que el verdadero alcance del cambio dependerá de su implementación. "Más tarde, más temprano, más oportuno o menos oportuno, se mostró claramente un cambio", resumió. Para la Provincia, el desafío inmediato es impedir que la explotación petrolera termine fortaleciendo todavía más la presencia británica en Malvinas.