Malvinas: el respaldo que llegó desde 22 países mientras crece la tensión por el petróleo
Veintidós países firmaron un respaldo al reclamo argentino por Malvinas mientras Londres avanza con la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. La Cancillería ya movió fichas en un tribunal internacional y espera una definición que puede marcar el futuro de los recursos en disputa.
La XXX Cumbre Iberoamericana dejó un gesto que la Cancillería argentina leyó como un espaldarazo en plena pulseada con Londres: los ministros de Relaciones Exteriores de los 22 países de la comunidad aprobaron por unanimidad un comunicado especial que respalda el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. La reunión de cancilleres antecede a la cita de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra esta semana en Madrid.
El texto se conoció en un contexto internacional convulsionado, marcado por las guerras en Ucrania y Medio Oriente y por los reacomodamientos políticos de distintas potencias. En ese tablero, el bloque iberoamericano volvió a poner el tema Malvinas sobre la mesa.
Quiénes firmaron el respaldo
La Comunidad Iberoamericana está integrada por Andorra, España, Portugal, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Todos sus representantes acompañaron la declaración.
Desde la Cancillería subrayaron que el documento significa un nuevo apoyo internacional a la posición argentina y ratificaron la intención de resolver la disputa por la vía diplomática y pacífica.
El trasfondo: hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte
El pronunciamiento llega en un momento de fricción con el Reino Unido por sus planes de avanzar en la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Según denunció el Gobierno argentino, Londres pretende desarrollar esa actividad con licencias que considera ilegítimas, otorgadas a las firmas Rockhopper y Navitas.
Frente a ese escenario, la Argentina activó un camino judicial. El 28 de septiembre inició un procedimiento arbitral contra el Reino Unido en el marco del Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El 13 de octubre dio un paso más: pidió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que disponga medidas provisionales urgentes para frenar el comienzo de la explotación de recursos naturales no renovables en la zona.
Ambas presentaciones se inscriben en la estrategia diplomática y jurídica del Gobierno para bloquear el proyecto Sea Lion y defender los derechos argentinos sobre los recursos del área en disputa.
Qué pide el comunicado
En el texto aprobado por unanimidad, los ministros iberoamericanos instaron a los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido a retomar las negociaciones sobre la soberanía lo antes posible. Además, valoraron la disposición constructiva de la administración argentina para avanzar en ese sentido.
La postura oficial argentina apunta a reanudar el diálogo bilateral para alcanzar una solución pacífica, en sintonía con los planteos que el país viene presentando ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El Gobierno sostiene que ambas naciones deben cumplir con las obligaciones que fija el Derecho Internacional y encaminar una salida a la disputa, que describe como una situación colonial anacrónica para el siglo XXI.