Mamá salteña perdió su moto en pleno día y lanza un desesperado pedido: "Solo quiero que pague"
Una madre salteña quedó sin movilidad tras un robo en plena luz del día. ¿Qué pasó con su moto y por qué nadie vio nada?
Una vecina de barrio La Paz vive días de angustia total después de que le robaran su motocicleta en plena luz del día. El vehículo no solo era su medio de transporte: era la herramienta que le permitía estudiar, trabajar y llevar a sus hijos al colegio.
Luciana es mamá soltera y contó su historia en el programa "Qué Pasa a la Mañana". El hecho ocurrió durante el sábado, pero hasta ahora no hay pistas firmes sobre el responsable. Lo que más le duele es que la moto todavía no terminaba de pagarla.
"Estoy muy triste por la pérdida de mi movilidad. Todavía no la terminé de pagar. Era nueva, la compré en enero", expresó entre lágrimas.
Una moto que era mucho más que un vehículo
Para Luciana, la motocicleta era clave en su rutina diaria. Además de estudiar y acompañar a sus hijos, trabaja haciendo tratamientos capilares y vendiendo ropa. Gracias a la movilidad podía cumplir con todos sus compromisos.
"Me facilitaba mucho el día a día", explicó. Sin la moto, su economía y su vida cotidiana se ven seriamente afectadas.
Un barrio sin cámaras ni iluminación
La mujer también apuntó contra las condiciones de seguridad del sector. Según denunció, la plaza de barrio La Paz no tiene cámaras de seguridad y la iluminación es deficiente. Eso complica el trabajo de la Policía y de la Brigada de Investigaciones.
"Este barrio es muy inseguro", afirmó durante la entrevista.
Además, contó que recibe versiones contradictorias sobre quién podría ser el ladrón. "Me dicen quién es, pero después me dicen que no es", relató con impotencia.
¿Qué pasó con la investigación?
La Brigada de Investigaciones ya está trabajando en el caso, pero la falta de registros fílmicos en la zona dificulta la reconstrucción de lo ocurrido. Lo que más llama la atención es que el robo se produjo a plena luz del día y, sin embargo, nadie aportó datos concretos hasta el momento.
Con resignación, Luciana teme que su moto ya esté desarmada y que las partes se estén vendiendo por separado. "Yo sé que mi moto ya no la voy a recuperar, porque debe estar desarmada y la deben estar vendiendo por dos pesos", expresó.
A pesar de la angustia, aclaró que no está pidiendo dinero ni ayuda económica. Su pedido es muy claro: obtener información que permita identificar al responsable.
"Yo no pido ayuda de nadie, solo quiero un llamado a la solidaridad para saber quién me la robó y que pague por lo que hicieron", sostuvo.
La mujer solicita que cualquier persona que tenga información sobre la moto, que haya visto algo durante el sábado o que conozca a alguien que pudiera haberla comprado, se comunique para aportar datos que ayuden a esclarecer el robo.