Mandaron sus sobrantes a 16 instituciones y el resultado dio la vuelta al país
Ciento ochenta y siete proyectos quedaron en el camino y solo 13 se llevaron el premio. Entre los elegidos hay uno que nació en San Juan y que ya tiene un antecedente internacional que pocos conocen.
El municipio de Capital acaba de sumar un logro que lo pone en la vidriera nacional: recibió el Premio Nacional Argentina Economía Circular, otorgado por la Fundación Regenerar en el marco del Foro Federal de Economía Circular. La distinción llegó por el programa "Economía Circular e Inclusión", que articula a empresas locales con instituciones que trabajan con personas con discapacidad.
La ceremonia se realizó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y reunió a líderes empresariales, funcionarios y referentes de la sociedad civil. El galardón es considerado el más relevante del país en la materia.
Un premio con competencia dura
En esta edición 2026 se evaluaron 200 programas presentados por organizaciones de todo el territorio nacional. Solo 13 proyectos resultaron premiados, y entre ellos quedó el modelo sanjuanino.
La nómina de reconocidos en ediciones anteriores incluye a multinacionales y grandes empresas como Toyota, Cervecería y Maltería Quilmes, Andreani y L'Oréal, además de PyMEs, cooperativas y municipios pioneros como Córdoba, Vicente López y San Isidro. En esas ediciones participaron más de 180 proyectos.
Qué hace exactamente el programa premiado
La iniciativa funciona desde hace más de un año y articula la Bolsa de Empleo municipal, que integra a más de 16 empresas de Capital, con 16 instituciones de la provincia abocadas al trabajo con personas con discapacidad.
El mecanismo es simple pero efectivo: las firmas locales rescatan y recolectan sobrantes e insumos descartables de sus procesos productivos. Se trata de recortes de cuero, telas, maderas, hierros, vidrios y faldones que, de otro modo, terminarían como residuos sin uso.
Esos materiales se entregan a las instituciones asociadas, donde los asistentes los transforman en nuevos productos comerciales a través de talleres de elaboración y diseño. Así, los insumos vuelven a la cadena productiva y, al mismo tiempo, generan una fuente de ingresos directa para personas con discapacidad que enfrentan barreras de inserción en el mercado laboral formal.
Un antecedente internacional
El reconocimiento en Buenos Aires se suma al Certificado de Impacto Global que el programa recibió el año pasado por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que le dio su primera validación y visibilidad internacional.
El galardón de la Fundación Regenerar ratifica el esquema sanjuanino como una experiencia replicable de empleo verde, capaz de demostrar que la cooperación entre el sector privado y la administración pública puede dar resultados concretos tanto en preservación ambiental como en integración social.