Manejaba alcoholizado con tres nenes en el auto: perdió el control y el final fue irreparable
Un auto cruzó el boulevard y terminó contra otro vehículo en Pontevedra. La mujer que volvía de trabajar no llegó a su casa y el conductor quedó detenido, pero lo que declararon los testigos sobre lo que había tomado cambia todo.
Un conductor alcoholizado perdió el control de su auto, cruzó el boulevard central y chocó de frente contra otro vehículo. La víctima fatal, Mariela Pollio, de 44 años, volvía a su casa después del trabajo.
El siniestro ocurrió el sábado por la tarde sobre la avenida Otero, a la altura de la calle Rivera Indarte, en Pontevedra, partido de Merlo. Según fuentes de la investigación, el Renault 19 que manejaba Raúl Bejas, de 38 años, se desvió de su carril y terminó impactando contra el Citroën C4 en el que viajaba Pollio, vecina de González Catán.
Testigos del hecho señalaron que Bejas tenía un fuerte aliento a alcohol al momento del choque. En el auto viajaban también una mujer y tres menores, que sufrieron heridas leves.
Qué pasó después del impacto
Tras la colisión, Bejas intentó escapar, pero quedó internado bajo custodia en el Hospital Eva Perón. Los inspectores de tránsito que trabajaron en el lugar le realizaron un test de alcoholemia que dio positivo, aunque no se precisó el resultado. También se le practicó una extracción sanguínea para la pericia toxicológica.
El juez de Garantías N° 2 de Morón, Ricardo Fraga, dispuso la detención del conductor. La causa quedó a disposición del fiscal Patricio Ventricelli, de la UFI N° 6 de Morón.
Quién era Mariela Pollio
Pollio trabajaba como empleada de comercio en la tienda Coppel de Catán. Estaba casada con un mecánico y era madre de tres hijos: una joven de 21 años y dos varones de 18 y 6.
Sus amigas la despidieron en las redes sociales. “Querida amiga Marie. Todavía no puedo creer que te hayas ido. El silencio que dejás es muy grande y duele en el pecho”, escribió una mujer. Otra sumó: “Todavía no caigo de esta triste noticia, por qué a vos, mi bella y gran amiga. A pesar de todo siempre estabas con una sonrisa, jamás me demostraste tristeza”.
