Manejaba con casi el triple de alcohol permitido y la Policía encontró algo más en su legajo
El conductor marcó 2,63 g/L en el alcotest, pero cuando los policías revisaron su legajo descubrieron que ya tenía una medida cautelar vigente. El auto quedó secuestrado y el caso en manos de la Justicia.
Un control de rutina en la Ruta Nacional N°40 terminó con un auto secuestrado y su conductor identificado por la Policía. El procedimiento, que se extendió durante la tarde del viernes, dejó al descubierto una situación que fue más allá del estado de ebriedad al volante.
Efectivos de la División Unidad Operativa Caminera Güer Aike, en coordinación con la División Operaciones Rurales (D.O.R.), interceptaron un Renault Clio color bordó que se encontraba en la banquina, en la intersección con la Ruta Provincial Nº53. Los ocupantes del vehículo presentaban signos evidentes de haber consumido alcohol.
El test que lo complicó
Una vez identificado el conductor —un hombre de 37 años— y su acompañante de 35, se le practicó el alcotest homologado. El resultado fue contundente: 2,63 gramos de alcohol por litro de sangre. La cifra casi triplica el límite permitido para conducir en la provincia.
Ante ese panorama, y para resguardar la integridad de los ocupantes y de terceros, los uniformados decidieron trasladar el rodado con un chofer profesional de la fuerza hasta la sede policial.
Un dato que apareció al consultar los antecedentes
Mientras se realizaban los trámites de identificación, los efectivos consultaron el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP). Allí saltó a la luz que sobre el conductor pesaba una medida cautelar vigente, un dato que no había surgido en la primera instancia del control.
El vehículo quedó retenido a disposición del Juzgado de Paz de Río Gallegos, mientras que el conductor podría enfrentar consecuencias legales por ambas situaciones. Las autoridades no brindaron más detalles sobre la medida cautelar ni sobre el estado del procedimiento judicial.