Manejaban por Bariloche con hasta 1,86 g/l de alcohol: lo que apareció en el puesto de Onelli y Moreno
Un conductor en Bariloche sopló 1,86 g/l, el registro más alto del fin de semana. Pero en el mismo puesto de Onelli y Moreno apareció algo más: un taxi que no debería haber estado en la calle. ¿Qué le faltaba?
Los operativos de tránsito del último fin de semana en Bariloche terminaron con decenas de vehículos fuera de circulación y un dato que encendió alarmas: el conductor más alcoholizado marcó 1,86 gramos de alcohol por litro de sangre, según el informe de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte municipal.
Los procedimientos se montaron junto a efectivos de la Policía de Río Negro en dos puntos de la ciudad: Morales y 20 de Febrero, por un lado, y el cruce de las avenidas Onelli y Moreno, por el otro.
Qué pasó en el primer puesto
En Morales y 20 de Febrero se retuvieron cuatro vehículos por alcoholemia positiva y otros tres por problemas con la documentación obligatoria. La marca más alta de ese puesto fue de 1,38 g/l.
Los inspectores también labraron actas por otras contravenciones. Tres conductores intentaron escaparse cuando advirtieron la presencia de los controles, uno circulaba sin la chapa patente delantera y otro iba en contramano.
En ese mismo operativo se registró un procedimiento bajo la modalidad “ceda al volante”, en el que un conductor habilitado se hizo cargo del vehículo.
El cruce que concentró los registros más altos
El puesto de Onelli y Moreno fue el que dejó los números más pesados de la jornada. Allí hubo 15 retenciones preventivas por alcoholemia positiva y cuatro más por falta de documentación.
El saldo en ese sector: 18 automóviles y dos motocicletas quedaron fuera de circulación. Y fue allí donde se detectó el valor máximo del fin de semana, esos 1,86 gramos por litro.
Entre las irregularidades apareció el caso de una unidad de taxi que no tenía la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) ni el cartón de habilitación, y que además presentaba una categoría que no correspondía para prestar el servicio.
En el mismo puesto se labraron otras dos actas: una por “ceda al volante” y otra por falta de salvoconducto.
Los controles estuvieron a cargo de personal municipal y efectivos policiales, en el marco de las tareas de fiscalización vehicular y prevención de siniestros viales.