¿Manejar alcoholizado terminará en detención sin necesidad de un accidente?
Un proyecto en Salta busca que los conductores ebrios sean detenidos sin necesidad de provocar un accidente. ¿Qué dice el concejal Quinteros? Los detalles que generan polémica.
En Salta, un proyecto de declaración impulsado por el concejal Rodrigo Quinteros (La Libertad Avanza) busca que los conductores sorprendidos con más de un gramo de alcohol en sangre sean detenidos, aunque no hayan protagonizado un siniestro vial. La iniciativa, que ya genera debate, apunta a ponerle un freno a una conducta que se repite cada fin de semana.
¿Qué propone exactamente?
La medida alcanzaría a quienes manejen con niveles elevados de alcohol, no a aquellos que registren valores mínimos. Quinteros fue contundente al diferenciar los casos: "No hablamos de alguien que tomó una copa de vino. Hablamos de personas con uno o dos gramos de alcohol en sangre, sin capacidad para conducir y poniendo en riesgo la vida de todos", explicó el edil en diálogo con Sin Vueltas, de InformateSalta.
¿Por qué detener sin que haya un accidente?
Uno de los puntos más controvertidos es que la detención no estaría condicionada a que el conductor haya causado un siniestro. Para Quinteros, el simple hecho de manejar en ese estado ya representa un peligro concreto. "Si una persona sabe que manejar alcoholizada puede terminar con una privación de la libertad, probablemente lo piense dos veces antes de subirse a un vehículo", sostuvo.
El legislador considera que las campañas de concientización, las multas, el sistema de scoring y los controles de tránsito no lograron modificar el comportamiento de un sector de conductores que reincide constantemente. "No podemos seguir esperando la próxima tragedia para actuar", afirmó.
El costo oculto de los siniestros
Además, Quinteros advirtió que cada siniestro vial implica un enorme costo para el sistema de salud pública, tanto por la atención de los heridos como por los largos procesos de recuperación que muchas veces deben afrontar las víctimas. Un argumento que busca reforzar la necesidad de medidas más severas.
El proyecto recién iniciará su tratamiento en comisión y el límite propuesto de un gramo de alcohol en sangre podría modificarse durante el debate. Aun así, el concejal insistió en que el objetivo es enviar un mensaje contundente: "Hay conductas que ya no podemos tolerar más. La sociedad reclama medidas más severas y la política tiene que dar esa discusión", concluyó.