Manipulación segura de alimentos: 23 personas se capacitaron en la cárcel federal de Formosa
¿Sabías que en la cárcel federal de Formosa se dictó un curso de manipulación de alimentos? 23 personas, entre internos y personal, buscan su carnet oficial. Conocé los detalles de esta iniciativa que apuesta a la reinserción laboral.
La Unidad Penitenciaria Federal N° 10 de Formosa fue escenario de una nueva capacitación en manipulación segura de alimentos. El curso, que se dictó en dos jornadas, buscó brindar herramientas para prevenir enfermedades y abrir puertas laborales.
Durante los días 19 y 20 de agosto, se llevó a cabo la edición N° 74 del Curso de Manipulación Segura de Alimentos, organizado por el Gobierno de la provincia a través del Ministerio de Desarrollo Humano. La actividad estuvo a cargo del equipo de la Dirección de Saneamiento, Bromatología y Zoonosis, dependiente de la Subsecretaría de Medicina Sanitaria.
Un total de 23 personas, entre personal penitenciario e internos, participaron de la propuesta formativa, que combinó teoría y práctica para garantizar la inocuidad de los alimentos.
¿Quiénes participaron y por qué?
El subsecretario de Medicina Sanitaria, bioquímico Marcelo Cañete, explicó que la capacitación estuvo destinada principalmente al personal encargado de la preparación de alimentos dentro de la unidad y a los reclusos que asisten en el área de cocina y que están próximos a recuperar su libertad.
“Pensando que esto puede ser un puente de reinserción social con salida laboral”, señaló el funcionario, quien destacó que los participantes recibieron formación teórica sobre los principales aspectos de la manipulación higiénica y segura de alimentos, con el objetivo de acceder al Carnet Oficial de Manipulador de Alimentos.
¿Qué temas se abordaron?
Durante las dos jornadas, los capacitadores desarrollaron un completo programa que incluyó el marco legal y normativa vigente, conceptos básicos sobre alimentos, sus características y clasificación, y las cinco claves para la inocuidad, esenciales para prevenir la contaminación y reducir riesgos para la salud.
También se dedicó un espacio a los alimentos libres de gluten, sus cuidados y la prevención de contaminación cruzada. Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) fueron otro de los ejes, con énfasis en sus causas, vías de transmisión y medidas preventivas.
Las exposiciones concluyeron con las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), que incluyen procedimientos para garantizar la higiene en la elaboración, manipulación, almacenamiento y distribución de alimentos.
Examen final y evaluación
La capacitación cerró con un examen final obligatorio, que en cada edición tiene como objetivo evaluar los conocimientos adquiridos. Esta instancia resultó clave para medir el nivel de aprendizaje de los participantes.
Al valorar la actividad, Cañete aseguró que “esta capacitación constituye una herramienta fundamental para la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos y para la protección de la salud de la población”.
El funcionario recordó que una manipulación incorrecta puede favorecer la contaminación y provocar enfermedades “algunas de las cuales pueden ser graves”, por lo que es indispensable que quienes intervienen en su elaboración y manipulación estén debidamente formados, especialmente en ámbitos como el penitenciario, donde se preparan y consumen alimentos diariamente para un gran número de personas.