Maradona: el veredicto ya tiene fecha y la familia llega más dividida que nunca
Seis acusados, penas que van de los tres a los 16 años y una familia que no logra ponerse de acuerdo: el juicio por la muerte de Maradona entra en su recta final y las hijas del Diez llegan enfrentadas por lo que cada una reclama.
El próximo 22 de diciembre, a las 12, los seis acusados por la muerte de Diego Maradona conocerán su sentencia. Pero el juicio que se cerró esta semana dejó algo más que pedidos de pena: expuso una grieta abierta entre las hijas del Diez, que reclamaron castigos distintos para los mismos imputados.
La fiscalía y las querellas coincidieron en el cuadro de imputaciones, pero no en las condenas. Mientras los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren pidieron hasta 12 años de prisión, los abogados de la familia reclamaron desde ocho hasta 16 años según el acusado y el vínculo con su cliente.
Quiénes son los seis que esperan la sentencia
Tres de los imputados llegan acusados de homicidio simple con dolo eventual: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y la médica coordinadora Nancy Forlini. Los otros tres —el psicólogo Carlos Díaz y los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni— están acusados de homicidio culposo.
Hubo un séptimo nombre que quedó fuera de los pedidos de condena. El médico clínico Pedro Di Spagna fue absuelto: tanto la fiscalía como todas las querellas pidieron su absolución al no encontrar pruebas que lo vincularan penalmente con la muerte.
Luque, el médico personal en el centro de la escena
La fiscalía sostuvo que, por su rol en la atención del exfutbolista, Luque tuvo responsabilidad en las decisiones y omisiones previas al fallecimiento. Su defensa intentó desarmar esa atribución y cuestionó la idea de que el neurocirujano hubiera contemplado la posibilidad de la muerte.
Las penas pedidas contra él marcaron la mayor distancia entre las partes: los fiscales reclamaron 12 años, igual que las querellas de Diego Maradona Junior y Jana. Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna, pidió 15; Mario Baudry, abogado de Dieguito Fernando, subió a 16; y la querella de las hermanas del Diez solicitó ocho.
Forlini y Cosachov: las dos médicas del equipo
Forlini coordinaba la atención domiciliaria de Maradona y fue acusada por su intervención en el esquema de asistencia. La acusación apuntó a las decisiones y omisiones en el seguimiento de la salud del paciente. Su defensa, a cargo de Nicolás D'Albora, cuestionó la responsabilidad penal que se le atribuyó y la interpretación de su actuación dentro del equipo médico.
Contra ella, la fiscalía pidió 10 años, la misma pena que reclamaron las querellas de Diego Maradona Junior, Jana y las hermanas del Diez. Burlando solicitó 12 y Baudry llevó el pedido a 16, idéntico al que reclamó para Luque.
Cosachov, por su parte, fue acusada por su actuación profesional y las decisiones vinculadas con el tratamiento y el seguimiento del paciente. Su defensa discutió que su conducta encuadrara en ese delito y que se le atribuyera responsabilidad penal por la muerte.
Los fiscales pidieron ocho años. La querella de Jana reclamó ocho años y dos meses, las de Diego Maradona Junior y de Dalma y Gianinna solicitaron 10, Baudry pidió 14 y la de las hermanas del Diez volvió a pedir ocho años y dos meses.
Díaz, el psicólogo que partió las aguas
Acusado de homicidio culposo, Díaz llegará al veredicto con pedidos que van de la condena a la absolución. La fiscalía consideró que su actuación profesional tuvo relevancia en las circunstancias que llevaron a la muerte y pidió cinco años de prisión más 10 de inhabilitación. Su defensa cuestionó la existencia de una conducta penalmente reprochable y el vínculo entre su intervención y el fallecimiento.
Burlando y Ramírez pidieron cinco años y 10 de inhabilitación. Baudry reclamó 12 años de cárcel. En la vereda opuesta, la querella de Jana y la de las hermanas de Maradona, representadas por Pablo Jurado, solicitaron su absolución.
Los enfermeros: penas más bajas y también diferencias
Almirón fue acusado por su participación durante la internación domiciliaria, con foco en las tareas de asistencia y vigilancia del paciente y en posibles omisiones. La fiscalía pidió cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación; Ramírez reclamó lo mismo; Burlando solicitó cuatro años y 10 meses más inhabilitación por el doble del tiempo de condena; Baudry pidió cuatro años; y las querellas de Jana y de las hermanas del Diez reclamaron tres años.
Perroni también llegó acusado de homicidio culposo por su actuación en el esquema de atención domiciliaria. Su defensor, Miguel Ángel Pierri, expresó en la última audiencia: "Siempre pensé que mi cliente hubiera sido un excelente testigo, porque podría haber sido un aporte para la investigación. Jamás pensé que, por su labor y el despliegue de su actividad, pudiera estar sentado aquí como imputado".
Contra él, los fiscales pidieron cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación. Ramírez coincidió, Burlando reclamó cuatro años y seis meses más inhabilitación por el doble del tiempo de condena, Baudry solicitó cuatro años y las querellas de Jana y de las hermanas del Diez pidieron tres.
La interna que se hizo pública
Las diferencias entre Dalma, Gianinna y Jana no quedaron solo en los números de los alegatos. Dalma cuestionó en redes sociales el pedido de absolución de Díaz formulado por la querella de su hermana. La actriz sostuvo que el psicólogo les había pedido a ella, a Gianinna, a Verónica Ojeda y a su madre que dejaran de visitar a Maradona para respetar el tratamiento.
La distancia más clara entre las representaciones apareció en el caso de Luque: Burlando pidió 15 años y la querella de Jana, 12. También hubo diferencias por Cosachov y por los enfermeros. Para Perroni y Almirón, la querella de Dalma y Gianinna reclamó cuatro años y seis meses y cuatro años y 10 meses respectivamente; la de Jana pidió tres años para cada uno.
El abogado de las hermanas de Maradona, Pablo Jurado, pidió penas menores para Luque y Cosachov y la absolución de Díaz, una postura que coincidió con la de Jana y se alejó de la estrategia de Burlando y Baudry.
Con el veredicto fijado para el 22 de diciembre a las 12, el tribunal cerrará una etapa en la que las responsabilidades de quienes atendieron al Diez y las disputas dentro de su familia avanzaron por carriles paralelos.