Marcha universitaria: gases, corridas y un detenido frente al Congreso
Seis heridos, un detenido y gases lacrimógenos que entraron al anexo de Diputados: así terminó la Quinta Marcha Federal Universitaria frente al Congreso. La proclama que se leyó apuntó directo contra el Gobierno, pero hubo un pedido que nadie esperaba.
La Quinta Marcha Federal Universitaria terminó en incidentes frente al Congreso: seis heridos, un detenido y gases lacrimógenos que llegaron hasta el anexo de la Cámara de Diputados. La movilización, que había comenzado con reclamos por el financiamiento educativo, se desmadró pasadas las 16 cuando un grupo de manifestantes rompió bancos y lanzó piedras, y las fuerzas de seguridad respondieron con agua y gases.
Los disturbios y el operativo
El enfrentamiento se desató después de las 16. Mientras algunos manifestantes destruían mobiliario urbano y arrojaban piedras, la policía avanzó con camiones hidrantes y gases lacrimógenos. El saldo fue de seis heridos: tres oficiales de Gendarmería Nacional, uno de la Policía Federal y uno de Prefectura Naval, todos lesionados con elementos contundentes, según registraron las fuerzas de seguridad. El SAME, en tanto, informó que dos manifestantes resultaron heridos y uno de ellos fue trasladado al Hospital Ramos Mejía.
Cerca de las 17.15, la Policía de la Ciudad detuvo a un hombre que había arrojado piedras contra un móvil policial en Montevideo y Bartolomé Mitre. Para entonces, la marcha ya había finalizado hacía media hora. El acto se dio por concluido a las 16.40, empujado por las condiciones climáticas y los incidentes, no sin antes una advertencia desde el escenario: “Vamos a terminar este acto con los gases, con la represión, pero le vamos a decir a Milei que él se va a ir del gobierno y la universidad va a seguir existiendo”. Minutos después, la música se cortó y la desconcentración fue rápida.
Gases en el anexo de Diputados
Parte de los gases lacrimógenos ingresó al anexo de la Cámara de Diputados, ubicado frente al Congreso en Rivadavia y Riobamba. Los diputados Cecilia Moreau, Agustina Propato y Carlos Castagneto estaban en las inmediaciones y se vieron afectados. Moreau se descompuso y debió ser atendida por personal médico. En medio de una fuerte lluvia, el diputado Germán Martínez, jefe de la bancada del PJ, salió para interiorizarse de la situación.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, compartió en redes un video de manifestantes encapuchados que intentaban romper el vallado, destruían bancos y arrojaban objetos contundentes. “Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada. El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia. En Argentina, nadie está por encima de la ley”, escribió.
El acto central y la proclama
Ante las fuertes lluvias, los organizadores adelantaron el acto central y la lectura del documento principal, previstos para las 16. “Una vergüenza este Gobierno. Están reprimiendo en una marcha pacífica. No cumple con las leyes, gastan millones en operativos y no ponen la plata en universidades. No va a haber lluvia, no va a haber represión, que nos impida seguir en la calle”, lanzó Francisca Staiti, secretaria general de la Conadu histórica, desde el escenario.
La columna de la UBA había partido temprano desde Plaza Houssay y avanzó por Córdoba y Corrientes. Pasadas las 15, esperaba sobre avenida de Mayo para entrar a la Plaza del Congreso. Al frente llevaban una bandera con la consigna “Defendamos la UBA”, escoltada por docentes, estudiantes, la directora del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, Roxana del Águila, y dirigentes gremiales como Emiliano Cagnacci, de Aduba. Detrás se veían banderas de facultades y organizaciones universitarias, con referencias a instituciones emblemáticas y a los tres premios Nobel formados en la UBA.
Mientras seguían llegando manifestantes, ya hablaban representantes sindicales y universitarios. “Tenemos que derrocar al Gobierno y a este modelo que está arruinando la capacidad productiva del país”, afirmaron desde el escenario. Poco antes de las 16, arengaron: “No se va nadie de esta plaza. Ya no llueve. El cielo se está abriendo para que hagamos nuestros reclamos”.
La proclama, leída por un grupo de estudiantes, sostuvo que la marcha se hizo en defensa de la educación pública, la soberanía nacional y la democracia. El eje fue el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y ratificada tras el rechazo al veto presidencial. “El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el Poder Judicial nos han dado la razón sancionando una ley, declarando inconstitucional la pretensión del Gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)”, expresaron.
El documento también pidió la derogación del DNU 70/23 y reivindicó los principios históricos del sistema universitario: gratuidad, autonomía, cogobierno, ingreso irrestricto y expansión territorial. Advirtió por el deterioro de las becas, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes y la situación presupuestaria de las universidades y el sistema científico. “Tenemos la profunda convicción de que la universidad pública argentina no es el problema de nuestro país; es, sin lugar a dudas, una parte fundamental de la solución”, concluyó.
Las consignas que dominaron la jornada fueron “Educación, soberanía y democracia”, elegida por el frente sindical universitario, el CIN y la FUA, y la más directa: “Milei, cumplí la ley”. En el Congreso, el reclamo universitario se mezcló con otros. Desde el escenario agradecieron a las Madres de Plaza de Mayo y a los médicos del Hospital Garrahan.
Con informe de Delfina Galarza.
Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada.
— Alejandra Monteoliva (@AleMonteoliva) October 15, 2026
El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o… pic.twitter.com/qRJcbdcIrh