Marchaban frente al Congreso y el acto terminó con gases: "Nos van a tener que sacar con la policía"
Marchaban frente al Congreso por la ley de financiamiento universitario cuando los gases llegaron al escenario. "Nos van a tener que sacar con la policía", alcanzó a decir uno de los oradores antes de que el acto se cortara. Qué pasó después.
La quinta Marcha Federal Universitaria volvió a poner a la educación pública en el centro de la escena. Este jueves, sindicatos y organizaciones universitarias se concentraron frente al Congreso de la Nación para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso en 2025 pero todavía sin aplicación efectiva.
El acto central comenzó a las 16.30 con la lectura de un documento consensuado por el sector. Entre los oradores estuvo Joaquín Carvalho, presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), quien cerró el discurso con un mensaje cargado de definiciones políticas.
Mientras se leía el texto, la Policía y Gendarmería reprimieron a los manifestantes en la zona de Callao y Rivadavia. Los gases lacrimógenos llegaron hasta el escenario, en plena Plaza del Congreso, y obligaron a interrumpir la lectura.
El discurso que quedó marcado por los gases
Carvalho fue el encargado de ponerle la voz al cierre. Lo hizo con arengas a favor de la democracia y de la universidad pública, pero el contexto lo obligó a improvisar. "Vamos a terminar este acto con los gases de la represión. Pero el presidente Milei va a terminar su mandato, se va a ir de la Casa Rosada y la universidad va a seguir estando", afirmó el dirigente de la FUA.
La represión no fue el único episodio de violencia de la jornada. Según denunciaron desde el sector, un grupo de encapuchados —apuntados como infiltrados de la Policía Federal— se sumó a los disturbios y atacó a manifestantes en el perímetro.
"Me cayó la cápsula de gas lacrimógeno en la cabeza. No sé cómo estoy, tengo que ir al hospital", relató Andrea, una de las víctimas del ataque frente al Congreso.
El reclamo de fondo: la ley que no se aplica
La marcha de este año tuvo el mismo eje que las anteriores: el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La norma fue sancionada por el Congreso en 2025, después de que el Senado insistiera con el proyecto pese al veto presidencial, en un conflicto que se arrastra desde 2024. A pesar de eso, todavía no se aplica y mantiene en vilo a todo el sistema nacional de universidades.
En ese marco, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) reclamó rever el proyecto de presupuesto 2027 que impulsa el Gobierno nacional. Desde el organismo denuncian que la partida destinada a las universidades es insuficiente.
El proyecto oficial contempla $7,3 billones para las universidades nacionales: $6,3 billones para personal, funcionamiento y transferencias corrientes, y $1,02 billones para ciencia y tecnología, hospitales universitarios y programas educativos.
El CIN sostiene que se necesitan al menos $11 billones y estima que solo el gasto en personal llegaría a $8,368 billones. La diferencia, advierten, afectaría directamente al sistema científico nacional.
El documento completo que leyó la comunidad universitaria
El texto presentado por el sector universitario fue leído durante el acto central y contiene los principales ejes del reclamo. En uno de sus tramos más duros, apunta contra el Gobierno nacional:
"El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el Poder Judicial nos han dado la razón sancionando una ley, declarando inconstitucional la pretensión del gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)".
Y agregaron: "El Congreso de la Nación tiene la enorme responsabilidad de defender nuestras instituciones y someter a su deliberación todas las leyes que se crean necesarias para nuestro país".
Sobre el final, el documento puso el foco en el rol de la ciencia y la educación en el desarrollo del país: "Hacer ciencia es producir conocimiento e innovación. Y las universidades son protagonistas del ecosistema innovador que, en todas sus disciplinas, aportan al crecimiento económico y al patrimonio artístico e intelectual de nuestro pueblo. Es generar herramientas que nos permitan crecer como país, que nos permitan comprender la realidad que nos toca vivir".
El cierre fue una advertencia: "Sin educación pública, sin profesionales de excelencia y sin desarrollo científico soberano, no existen posibilidades reales de consolidar un país con equidad, autonomía y desarrollo social".