Un hombre marchó con la foto de su hijo, que murió hace 15 años en una institución manicomial. Lo que contó sobre lo que pasó adentro de ese lugar estremece.
La ciudad de Córdoba volvió a ser escenario de una protesta que ya tiene historia. Este viernes se realizó la 13ª Marcha por la Salud Mental, que recorrió la Avenida General Paz bajo una consigna que resume el clima: "La salud mental está que arde".
El recorrido comenzó en Avenida Colón y terminó en las inmediaciones del Patio Olmos. Allí se concentraron vecinos, trabajadores del sector y, sobre todo, familiares de personas que atravesaron situaciones críticas sin la contención adecuada.
Por qué reclaman
Una de las manifestantes explicó a Canal 10 que la convocatoria responde al aumento del malestar social, a la precarización laboral y a la caída de la inversión en el área. El eje de siempre, remarcaron, es la plena implementación de la Ley de Salud Mental, que ya está vigente pero no se aplica en su totalidad.
En esa línea, hubo críticas al proyecto que impulsa el oficialismo y que este jueves obtuvo media sanción en el Senado. Los manifestantes lo consideran un retroceso respecto de los derechos ya reconocidos.
Las historias detrás de las pancartas
Entre los presentes hubo familiares de víctimas de casos en los que la salud mental no fue abordada correctamente. Un hombre contó su experiencia: "Estoy marchando en memoria de mi hijo que hace 15 años murió en una institución manicomial. Confundieron un edema pulmonar con una crisis de ansiedad. Murió y pude lograr hacer una autopsia en una institución privada, sanatorio Moya".
También se sumó la madre de Ezequiel Castro, fallecido en el Centro Psico-Asistencial (CPA) en junio de 2022, y allegados a Matías Mariño, quien sufrió maltratos en ese mismo lugar y permanece en estado vegetativo.
La marcha se repite año tras año con el mismo pedido de fondo: que la ley que existe deje de ser letra muerta y se transforme en atención concreta para quienes la necesitan.