Marcharon por Uriel y Martín, los dos asesinados que conmocionan a San Juan
El caso de Uriel parecía un homicidio en riña, pero la familia apunta a un mayor de edad que quedó filmado con sangre en la ropa. La marcha terminó con la bendición del padre Nacusi.
Con lágrimas, abrazos y carteles, los familiares de Uriel Ríos (17) y Gonzalo Martín Quinteros Olmos (19) marcharon por el centro de San Juan para exigir justicia por los dos crímenes que ocurrieron con pocos días de diferencia.
La movilización terminó con un gesto que emocionó a todos: el padre Martín Nacusi salió de la Iglesia Catedral para bendecir a las familias y ofrecerles unas palabras de consuelo.
El crimen de Uriel en Pocito
Uriel fue asesinado durante el festejo del Día del Estudiante que se realizó en una finca de Pocito. Según se sabe, el joven y su hermano mellizo participaron de una pelea, ambos recibieron puñaladas y Uriel perdió la vida a causa de las graves heridas.
En diálogo con Canal 13 San Juan TV, Javier Ríos, padre de la víctima, contó que la familia quiere ser querellante en la causa. Además, aseguró que creen que hay al menos un mayor de edad implicado en el crimen: en los videos que grabaron los propios jóvenes en el lugar de la pelea aparece un varón que ya alcanzó la mayoría de edad con manchas de sangre en la ropa.
Ríos también remarcó que buscan que el caso se caratule como Homicidio Simple, delito que prevé una pena de hasta 25 años, y no como Homicidio en Riña, que podría tener una condena menor.
El hombre anticipó que las marchas van a continuar y adelantó que la próxima será frente a la Legislatura provincial para hacer sentir el reclamo.
El asesinato de Martín en Chimbas
En la misma marcha se hicieron presentes los familiares de Gonzalo Martín Quinteros Olmos, de 19 años, asesinado de un disparo el 14 de septiembre en una vivienda de la Villa 1° de Mayo, en el departamento de Chimbas.
Por el hecho quedó imputada la novia de la víctima, una adolescente de 16 años que permanece bajo custodia del Estado.
En un primer momento se dijo que tres hombres encapuchados habían entrado a la casa y efectuado el disparo. Sin embargo, la familia de la víctima —su padre y sus hermanas— apunta directamente contra la menor y sostiene que el ataque se produjo por celos.
Las dos familias mostraron sus carteles reclamando justicia y recibieron la bendición del padre Nacusi, que se acercó para acompañarlas en un momento de inmenso dolor.