Marcó ocho tries en el Mundial M-20 y ahora vuelve a Tucumán Rugby con un mensaje claro
Volvió de Georgia con un récord histórico, pero no se conforma. ¿Cuál es el verdadero objetivo de Simón Pfister tras el Mundial M-20?
Simón Pfister regresó a Tucumán Rugby tras brillar en el Mundial M-20 de Georgia, donde se convirtió en el máximo anotador de tries de la historia argentina en esa categoría. Pero lejos de dormirse en los laureles, el fullback ya piensa en su próximo objetivo: seguir creciendo en su club y mantenerse en la órbita de los seleccionados nacionales.
El joven de 20 años vivió un 2026 soñado. Debutó profesionalmente con Tarucas, compartió cancha con su hermano Pablo, y luego fue figura en el Mundial juvenil con ocho tries. Sin embargo, su discurso es de humildad y autocrítica.
¿Qué aprendió Pfister en el Mundial?
“Obviamente estoy muy contento con el Mundial. Fue una tremenda experiencia y se disfrutó muchísimo. Pero hay que seguir mejorando muchísimas cosas”, aseguró el fullback. Destacó el trabajo del cuerpo técnico de Los Pumitas: “Creo que nos enseñaron muchísimas cosas dentro de la cancha, en lo personal, en lo rugbístico y en lo humano”.
Para Pfister, el torneo no fue solo una vidriera de su talento, sino una escuela de formación integral. “Aprendí muchísimo en este proceso. Muchísimas cosas nuevas que me sirvieron mucho y me dejaron muchísimo aprendizaje sobre el juego”, explicó.
El orgullo de representar a Tucumán
El jugador también valoró lo que significa llevar la camiseta de su provincia y su club al máximo nivel. “Representar a la provincia, al club, a mi familia, a mis amigos y a toda la gente que tengo cerca es algo muy lindo”, afirmó. No es casualidad: su padre, Martín Pfister, también vistió la camiseta de Los Pumas, y Simón sabe que ahora forma parte de esa tradición.
Su próximo gran objetivo
Lejos de pensar que ya alcanzó un techo, Pfister tiene claro el camino. “Ahora, después del primer Mundial, quiero seguir con los mismos objetivos de siempre: intentar jugar en el club lo más alto que pueda e intentar representar a la Argentina en cualquier seleccionado”, sostuvo. Y agregó: “Cosas para mejorar hay un montón. Este torneo te enseña muchísimo, pero uno tiene que seguir con su esencia”.
Con su velocidad y olfato de try, el tucumano ya es una de las promesas más firmes del rugby argentino. Pero él prefiere mirar al futuro: el sueño de vestir la celeste y blanca recién comienza.