El operativo de seguridad vial del fin de semana dejó más de 1.600 vehículos revisados en Catamarca y un dato que preocupa en los accesos a Valle Chico: cuántos conductores quedaron fuera de circulación tras el control de alcoholemia.
Los operativos de seguridad vial del último fin de semana en Catamarca dejaron un saldo que supera los 1.600 vehículos fiscalizados y ocho conductores retirados de circulación por alcoholemia positiva. El despliegue combinó controles diurnos en la Ruta Nacional N° 38 y puestos nocturnos en los accesos a Valle Chico.
El arranque fue el viernes por la tarde, a la altura del área industrial El Pantanillo. Allí, personal de Tránsito de la Municipalidad de la Capital montó un operativo preventivo que alcanzó a más de 550 vehículos.
La revisión puso el foco en el estado general de las unidades, la documentación habilitante y el uso correcto de los elementos de seguridad entre todos los ocupantes: cinturón, sistemas de retención infantil y casco reglamentario.
El turno de los puentes de Valle Chico
Con la noche del sábado y la madrugada del domingo llegó el segundo tramo del despliegue. Los controles se trasladaron a los dos puentes de ingreso al complejo habitacional Valle Chico, donde se instalaron puestos simultáneos de fiscalización de documentación y control de alcoholemia.
El trabajo se hizo en conjunto con efectivos de la Comisaría de Valle Chico. Por esos puestos pasaron 1.079 vehículos, y se registraron 8 casos de alcoholemia positiva: cinco conductores de automóviles y tres de motocicletas.
Los ocho fueron retirados de la circulación. Desde el organismo provincial explicaron que el objetivo central de estas medidas es frenar las conductas riesgosas al volante y mejorar la cultura vial, además de neutralizar situaciones de alto riesgo para terceros.
Los controles seguirán, y con sorpresa
Las autoridades adelantaron que los operativos conjuntos continuarán de manera sostenida y sorpresiva en distintos corredores viales y accesos de la provincia.
La advertencia llega justo en la semana que comienza, cuando muchos comprovincianos se trasladarán hacia la vecina provincia de Córdoba por la llegada del Santo Padre. En ese contexto, los controles en rutas y accesos prometen redoblarse.