Más de 300 telegramas y una deuda millonaria: el drama laboral de Granja Tres Arroyos que estalla en Concepción del Uruguay
La empresa despidió a más de 300 empleados y adeuda salarios desde abril. ¿Qué pasará con las indemnizaciones? El gremio denuncia y prepara protestas.
La crisis en Granja Tres Arroyos alcanzó un punto crítico: más de 300 trabajadores ya recibieron sus telegramas de despido, según confirmó el gremio, mientras la planta sigue paralizada y los salarios se adeudan desde abril.
La empresa notificó inicialmente 250 desvinculaciones, pero las cifras reales superarían las 300 y podrían acercarse a 400, según Julio Chamorro, integrante del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, en diálogo con Elonce.
¿Qué argumentó la empresa para los despidos?
Granja Tres Arroyos justificó las medidas por una grave disminución del trabajo, vinculada a los brotes de gripe aviar, las restricciones comerciales y la caída de las exportaciones. En los telegramas, invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite reducir indemnizaciones ante fuerza mayor o falta de trabajo no imputable al empleador.
Sin embargo, el sindicato rechazó esa causal. "Esto no es fuerza mayor. El sector avícola no está en crisis, está en crisis Tres Arroyos", afirmó Chamorro, quien además señaló que estos despidos interrumpen las negociaciones que se venían manteniendo con el municipio y la Provincia para reactivar la planta.
¿Cómo se llegó a esta situación?
Durante 2025, la firma aplicó un procedimiento preventivo de crisis con reducciones de jornadas y salarios. Unos 380 empleados ya habían salido de la compañía mediante retiros voluntarios o desvinculaciones, pero nada logró normalizar las operaciones.
La fábrica de Concepción del Uruguay lleva tres meses sin actividad y mantiene deudas salariales desde abril, además del aguinaldo. Chamorro recordó que antes de la paralización los haberes ya se pagaban en cuotas y con demoras.
El impacto en la economía local
La crisis no solo golpea a los trabajadores directos. Según el sindicalista, la falta de pagos impide que unos $1.400 millones mensuales circulen en la economía de Concepción del Uruguay, afectando a proveedores, comercios y empleos indirectos ligados a la producción avícola.
"Sencillamente, endeudarse era para sobrevivir. Después cerraron las plantas y dejaron de pagar; entonces, ese problema laboral y económico se transformó en un problema humanitario", describió Chamorro, mientras los trabajadores recibieron módulos alimentarios y subsidios provinciales y municipales para paliar la emergencia.
¿Qué medidas tomará el gremio?
El sindicato anticipó que denunciará ante la autoridad laboral provincial la causal utilizada para los despidos masivos y analiza presentar reclamos judiciales para exigir el pago de salarios e indemnizaciones.
"Tenemos muy poca esperanza de que esas indemnizaciones se paguen", reconoció Chamorro, ante la posibilidad de que la empresa atraviese un concurso de acreedores, lo que obligaría a los afectados a iniciar procesos judiciales prolongados.
Además, se evalúa una manifestación sobre la Ruta Nacional 14 entre el domingo y el lunes. "Lo duro recién empieza con todo este panorama", expresó el dirigente, mientras los trabajadores esperan conocer el número definitivo de despidos y el futuro de la planta.