Más de 50 autos locos bajaron por Diamante: los nombres que se llevaron la gloria
Más de 50 equipos, un circuito de 310 metros y dos rampas: los Autos Locos de Diamante se llevaron todas las miradas. Pero el podio no fue para cualquiera: los nombres que se coronaron en cada categoría sorprendieron a más de uno.
La segunda edición de la Carrera de los Autos Locos en Diamante se llevó todos los aplausos. Más de 50 equipos de distintos puntos del país se dieron cita en la Ciudad Blanca para una competencia recreativa que, durante el sábado, hizo vibrar a un gran marco de público.
El circuito estuvo ubicado en la Bajada al Puerto. Arrancó donde termina el adoquinado y se extendió hasta el obrador que está después del complejo de cabañas. Para las categorías Juvenil y Libre, el recorrido tuvo 310 metros e incluyó dos rampas que pusieron a prueba a cada máquina.
La jornada final se vivió a pura velocidad y diversión. Grandes y chicos siguieron cada carrera y, al cierre, llegó la premiación de los ganadores en cada categoría.
Los que se subieron a lo más alto
En el premio “Autos Locos”, el podio quedó así: primero Los Corsarios del Piróscafo, con El Piróscafo (Diamante); segundo El Auto Bochinchero (Diamante); y tercero Chatarreros Inc., con el Loco Máximo (Cañada de Ucle, Santa Fe).
El premio General tuvo tres categorías. En la Estudiantil, el primer puesto fue para Los Corsarios del Piróscafo, con “El Piróscafo” (Diamante); el segundo para El Auto Bochinchero (Diamante); y el tercero para Los Inmigrantes, con el “Pedrinimovil” (Villa Clara).
En la Juvenil, la victoria fue para Súper McQueen II (Diamante). Detrás quedaron Los Maquinistas de la Locomotora del Tiempo, con el “Relámpago a Vapor” (Diamante), y Los Meteoritos Descontrolados, con el “Falcón 9” (Paraná).
La categoría Libre la ganaron Los Bañistas Locos, con “La Bañera Loca” (Diamante). El segundo lugar fue para Los Amigos son Amigos, con el “Slinky Dinky” (Diamante), y el tercero para Los Pescados de Strobel, con el “Pescado Furioso” (San Luis).
Entre las imágenes que dejó la jornada, se vio a los chicos de Misil Criollo, una máquina construida en Paraná, y la adrenalina que se apoderó de la Bajada al Puerto. La segunda edición volvió a demostrar que los Autos Locos se afianzan como una cita imperdible en Diamante.