Más de 800 bomberos, una ciudad devastada y un gesto que los dejó en silencio
Vinieron de siete localidades, dejaron todo en una ciudad devastada y nunca pidieron nada a cambio. Ahora el municipio les devolvió algo más que un aplauso: lo que pasó con el terreno y la deuda que arrastraban.
El intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, encabezó un acto de reconocimiento a los cuarteles de bomberos voluntarios que asistieron a la ciudad durante el temporal. La entrega se realizó en la sede de la Federación de Bomberos Voluntarios de La Pampa y reunió a representantes de Ataliva Roca, Miguel Riglos, Toay, Winifreda, Anguil, Catriló y Lonquimay. También estuvieron el presidente de la Federación, Ariel Alejo, y la viceintendenta Romina Montes de Oca.
“Queríamos reconocer a todos los cuarteles que nos ayudaron. Los cuerpos de bomberos que ustedes representan y los vecinos de las distintas localidades que vinieron a darnos una mano van a quedar en la memoria colectiva de los santarroseños, porque los vieron trabajar codo a codo cuando la estábamos pasando mal”, expresó el jefe comunal ante los presentes.
Di Nápoli subrayó que este tipo de episodios, que “lamentablemente son cada vez más frecuentes”, saca a la luz lo mejor de la sociedad. “Aparece lo mejor de las sociedades y aflora ese espíritu solidario que tiene nuestro pueblo. Entre todos y todas logramos que a la semana Santa Rosa vuelva a cierta normalidad”, afirmó.
El intendente también quiso correr el reconocimiento del plano exclusivamente municipal: “Esto no es sólo de una gestión municipal, este es el reconocimiento de todo el sistema político santarroseño. Les quiero agradecer de corazón; sepan que si algo sucede en cualquiera de las localidades ahí van a tener a santarroseños colaborando”.
Las voces de quienes estuvieron en la calle
Pablo Garbarino, del cuartel de Miguel Riglos, recordó la noche de la emergencia: “Acudimos al llamado de emergencia esa noche, vinimos y nos encontramos con una ciudad devastada. Nos distribuimos y cubrimos distintas zonas. Siempre estamos atentos al llamado ante la emergencia. Es gratificante tener un reconocimiento; uno lo hace sin interés pero igualmente siempre es lindo tenerlo”.
Desde Lonquimay, Valentín Pezzola describió el operativo: “Llegamos a Santa Rosa y era caótico, pero hubo una muy buena coordinación y a fuerza de brazos pudimos limpiar la ciudad. Como bomberos muy pocas veces se nos reconoce, que es a pulmón y totalmente voluntario. Uno sale de casa sin saber si vuelve, pero es muy bueno que se nos reconozca el trabajo que hacemos”.
Mariela Muñoz, de Toay, habló del esfuerzo físico: “Fue un trabajo bastante agotador, todos los bomberos estuvieron trabajando”. Y explicó por qué no dudaron en sumarse: “Cuando se pidió la ayuda, decidimos venir de inmediato porque siempre trabajamos en conjunto con Bomberos de la Policía”.
La bombera remarcó la logística desplegada: “Tratamos de trabajar en conjunto con el resto de los cuarteles, por eso vinieron muchos más ese día”. Y cerró con una frase que resumió el espíritu de la jornada: “No lo hacemos por los aplausos, sino que es algo que sentimos y realmente nos mueve”.
Ruta 5 cortada y coordinación con la Policía
Javier Bogarín, jefe del cuartel de Catriló, contó las dificultades del acceso: “Al llegar al lugar nos encontramos con la Ruta Nacional 5 totalmente cortada para acceder. Nos pusimos a trabajar con dotaciones de otras localidades para poder acceder a la ciudad”.
Roberto Sacco, jefe del cuartel de Winifreda, participó de la coordinación de las operaciones junto a la Policía. “Había mucho ánimo para organizarnos. Vi mucha solidaridad y mucho trabajo en conjunto de los organismos públicos. En poco tiempo se logró liberar la mayoría de las arterias del casco céntrico”, sostuvo.
Para Sacco, el gesto tiene un valor especial: “Para los bomberos voluntarios, que somos más de 800 en La Pampa, este tipo de reconocimiento es toda nuestra paga. No trabajamos para tener un reconocimiento, pero le agradecemos a la Municipalidad que se haya acordado de nosotros”.
Un terreno, una deuda y una ordenanza
Durante el encuentro, di Nápoli recordó que tiempo atrás se cedió a la Federación un terreno en Trenel y Armesto destinado a la construcción de un Centro de Entrenamiento. “Hace poco nos volvimos a juntar ante la preocupación que había por una deuda de tasas que se había generado”, explicó.
Tras un trabajo conjunto con el Concejo Deliberante, el intendente anunció que se eximió a la Federación del pago de las tasas sobre ese inmueble y se condonó la deuda acumulada. Junto a Montes de Oca, entregó la ordenanza que oficializó esas medidas.