Máximo Kirchner apuntó contra el peronismo y encendió la interna con Kicillof
Máximo Kirchner habló en radio y dejó una frase que sacudió al peronismo. Mientras Kicillof pasea por Nueva York con su propia candidatura en mente, el diputado denunció un boicot interno y pidió por Cristina en 2027. ¿Se viene una fractura?
Máximo Kirchner volvió a tensar la cuerda dentro del peronismo al denunciar que existe un boicot interno contra la figura de Cristina Kirchner. Lo hizo este jueves en una entrevista radial, donde además dejó en claro que su sector quiere a la expresidenta como candidata en 2027.
“Dentro del peronismo hay un boicot a la figura de Cristina”, afirmó el diputado nacional en diálogo con AM750. Y fue más allá: “Nosotros queremos que Cristina sea candidata en 2027”.
La interna que no se apaga
El planteo de Kirchner choca de frente con las aspiraciones del gobernador Axel Kicillof, que coquetea con su propia postulación presidencial. Esta semana, el mandatario bonaerense tuvo vidriera internacional con su viaje a Nueva York, donde se reunió con el alcalde de esa ciudad, Zohran Mamdani, y con el presidente de España, Pedro Sánchez.
Antes de cruzar el Atlántico, Kicillof había lanzado un mensaje al PJ en un acto en Avellaneda: “Una alternativa no se construye desde una oficina”. Una frase que, en el contexto de la disputa, sonó a indirecta para el kirchnerismo duro.
Para reforzar su posición, el diputado apeló a las encuestas: “No hay encuesta que no marque la preponderancia de su figura”. Y remató con una advertencia: “Iríamos a una fusta democrática de alto calibre si no hubiera dentro del propio peronismo un boicot a Cristina”.
Cabe recordar que Cristina Kirchner continúa inhabilitada para ejercer cargos públicos tras la condena firme en la causa Vialidad, confirmada por la Cámara de Casación y la Corte Suprema. La defensa de la expresidenta viene intentando revertir esa situación por distintas vías, entre ellas una presentación ante la ONU, con el objetivo de allanar el camino a una candidatura antes de los comicios.
Impuesto a la fuga de capitales
En la misma entrevista, Kirchner sumó otro frente de discusión al presentar un proyecto para gravar la fuga de capitales al exterior. La iniciativa plantea una alícuota de entre 2% y 5% sobre las transferencias de ganancias obtenidas en el país hacia el exterior sin contrapartida productiva, más alta cuanto más se trate de paraísos fiscales.
Según detalló el diputado, el proyecto apunta específicamente a quienes deciden “transferir sus ganancias en Argentina al exterior sin ningún tipo de contraprestación” para formar activos o ahorros afuera, y no a la tenencia o los ahorros de las personas en general.
La alícuota variaría según el destino: 3% para transferencias hacia países con los que Argentina mantiene convenios de doble imposición o alta tributación, 2% para el resto de los casos, y hasta 5% cuando se trate de un paraíso fiscal.
Kirchner calculó que, de haber estado vigente en 2025, esa herramienta le habría permitido al Estado recaudar unos US$1.900 millones, en momentos en que el propio Gobierno reclama alternativas de financiamiento. Los fondos, planteó, se destinarían a provincias, municipios, salud, discapacidad, educación, medicamentos y la atención del PAMI. Y aclaró que, de aprobarse la ley, sería el propio gobierno de Milei —a través de Economía, con Luis Caputo, y de las áreas de Sandra Pettovello y Mario Lugones— el que terminaría administrando esos recursos.
Antes que del oficialismo, la propuesta recibió un cuestionamiento desde el massismo. Guillermo Michel, también diputado de Unión por la Patria y extitular de la Aduana durante la gestión de Sergio Massa en Economía, salió a plantear una mirada distinta: “Una reforma impositiva no debe tener como único eje aumentar impuestos. Es necesario simplificar el sistema y formalizar la economía para ampliar la base imponible”, escribió en X.