"Me educaron para compartir mis dificultades": el hijo de Christopher Reeve reveló lo que enfrenta a los 34 años
Lo que parecía un bulto sin importancia terminó con un diagnóstico que lo cambió todo. Will Reeve contó cómo lo detectó y qué pasó después.
Will Reeve, hijo del recordado actor de Superman Christopher Reeve, anunció en el programa Good Morning America que tiene cáncer de testículos. El productor periodístico y columnista de 34 años contó que fue diagnosticado hace unos meses y que el tratamiento sigue en curso.
"Me educaron para que comparta mis dificultades si, al hacerlo, podía ayudar a otros", comentó Reeve al dar a conocer la noticia en el ciclo en el que trabaja.
La vida del joven estuvo marcada por una serie de tragedias familiares. Su padre quedó cuadripléjico tras caerse de un caballo y murió en 2004. Dos años después, Will perdió a su madre, a los 44 años, que tenía cáncer de pulmón.
"Ver de cerca cómo mis padres afrontaban la adversidad en sus vidas y la transformaban en algo esperanzador tuvo un gran impacto en mi vida y en cómo intento vivirla", reflexionó.
El diagnóstico y el tratamiento
Reeve contó que hace unos meses le diagnosticaron un cáncer testicular que con el tiempo se extendió a los ganglios linfáticos del abdomen. Según dijo, el tratamiento que hizo dio el resultado esperado, pero todavía debe seguir controlándose.
"Me sentí muy querido, apoyado y animado por mi familia, amigos y desconocidos durante toda mi vida. Voy a estar bien. Pero este fue un capítulo muy duro", aseguró.
El primer indicio apareció el pasado abril: notó un bulto sensible en uno de sus testículos mientras se duchaba. "Pensé que no era nada o que desaparecería", recordó. Su esposa, Amanda Dubin Reeve, de 30 años, con quien llevaba tres meses casado y que trabaja como organizadora de bodas y eventos, le insistió en que se hiciera una ecografía.
"Me quedé atónito", sostuvo sobre su reacción al conocer el diagnóstico. A principios de mayo se sometió a una orquiectomía para extirpar el testículo canceroso, el procedimiento quirúrgico estándar para el cáncer testicular.
Los resultados de pruebas posteriores revelaron que el 95% del cáncer era un carcinoma embrionario, una forma agresiva de la enfermedad. Por eso los médicos debieron operarlo otra vez para extirparle varias docenas de ganglios linfáticos del abdomen. Tres de ellos dieron positivo de la misma malformación y, por eso, tuvo que someterse a dos ciclos de quimioterapia.
"A todas las personas que se preocupan por mí, les estoy muy agradecido y también les pido que cualquier muestra de compasión que puedan tener se canalice hacia el amor y el cuidado de sus seres queridos, porque todos necesitamos amar y cuidar a las personas en nuestras vidas", cerró.
