Media sanción con represión: la ley de Milei que llegó despedazada al Senado
¿Victoria o derrota? El oficialismo celebró la media sanción de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero tuvo que sacrificar capítulos clave y dejó una imagen de represión. Los detalles de una sesión que expuso las grietas del Gobierno.
Entre gases y balas de goma, el oficialismo celebró en la madrugada una victoria que supo a poco: La Libertad Avanza logró la media sanción de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero tuvo que dejar en el camino dos capítulos clave y selló su imagen con una represión policial que marcó la jornada.
El proyecto, redactado por Federico Sturzenegger, obtuvo 37 votos a favor y 33 en contra, con el respaldo de la UCR, el PRO y bloques provinciales. Sin embargo, la sesión dejó en evidencia las fisuras internas y la fragilidad de los acuerdos.
Capítulos caídos y aliados enojados
Minutos antes de la votación, el oficialismo tuvo que retirar el capítulo que reformaba la ley de Manejo del Fuego, luego de que aliados como Edith Terenzi anunciaran su rechazo. La chubutense también se abstuvo en el capítulo II, el que facilita los desalojos.
“Está viciado de inconstitucionalidad”, sentenció el radical Maximiliano Abad, mientras que en los pasillos del Senado crecía la bronca contra Sturzenegger por el costo político de defender un texto que se desmoronaba.
Un texto que llegó tarde y con cambios
La versión final del dictamen recién se conoció a las 11:45, cuando faltaba poco para el inicio de la sesión. El senador Mayans denunció que se enteró “de casualidad” y pidió que el proyecto vuelva a comisiones, pero su moción fue rechazada por 38 votos contra 31.
El malestar entre los propios legisladores oficialistas era palpable: “Hay que cuidar a los aliados”, se quejó un senador, mientras la tensión se mantuvo durante toda la maratónica jornada.
Qué dice la ley que aprobó el Senado
El texto final, conocido como borrador 17, endurece las condiciones para las expropiaciones: la declaración de utilidad pública será de interpretación restrictiva y el lucro cesante tendrá un tope del 30%.
Además, modifica la ley Pierri para permitir que quienes ocupen un inmueble de forma pacífica durante diez años puedan pedir el título de propiedad, y agiliza los desalojos por falta de pago: el locador tendrá diez días para regularizar y, si no lo hace, el propietario podrá iniciar una acción judicial exprés.
En materia ambiental, se eliminan las prohibiciones de uso de suelos incendiados que regían por 30 y 60 años, una medida que generó fuertes críticas de las organizaciones ecologistas.
Por último, se crea un Consejo Federal de Registros de la Propiedad Inmueble y una Ventanilla Única Federal Inmobiliaria para digitalizar trámites.
Las voces en el recinto
“El problema no es la inviolabilidad de la propiedad privada, sino el acceso a la propiedad privada de los pobres”, disparó Jorge Capitanich. Mariano Recalde, por su parte, alertó que los desalojos exprés alcanzarán a inquilinos con contrato por el mero atraso en el pago.
Desde el oficialismo, Carmen Álvarez Rivero defendió la iniciativa: “Necesitamos reglas claras para que las inversiones vengan a la Argentina”. Juan Carlos Pagotto, en tanto, aseguró que el proceso judicial es “la respuesta civilizada” ante los conflictos.
La ley ahora pasa a Diputados, donde se definirá el futuro de los capítulos que quedaron en el camino y de los que lograron sobrevivir a una noche de tensión, represión y acuerdos rotos.