Mendoza aprobó una ley para que los alumnos de secundaria trabajen, pero hay algo que casi nadie vio
¿Qué pasará con los alumnos que hagan las prácticas y qué obtienen las empresas que los reciban? La ley "Enlace Estudiantil" ya es un hecho en Mendoza, pero hay un detalle clave que define el futuro de miles de estudiantes.
La Legislatura de Mendoza sancionó "Enlace Estudiantil", el programa que busca acercar a los estudiantes de secundaria al mundo del empleo a través de prácticas en empresas e instituciones privadas mientras completan su formación. La iniciativa fue enviada por el Poder Ejecutivo y obtuvo el visto bueno de la Cámara de Senadores.
¿Cómo funcionará el programa?
La ley establece prácticas de hasta tres meses con una carga de ocho horas semanales. Cada institución educativa designará tutores, mientras que las empresas contarán con orientadores a cargo del entrenamiento. Todo el proceso quedará bajo supervisión conjunta del colegio y la firma participante.
El objetivo oficial es promover la formación profesional y los entrenamientos laborales. La norma se enmarca en la Ley Nacional de Educación Técnico-Profesional N° 26.058, la Ley Nacional de Pasantías Educativas N° 26.427 y las leyes provinciales N° 9.242, 9.330 y 9.364.
¿Quiénes estarán a cargo?
La Dirección General de Escuelas deberá garantizar, junto a las instituciones educativas, la calidad de las formaciones prácticas que ofrezca el sector privado. Por su parte, la Subsecretaría de Empleo y Capacitación coordinará la articulación entre colegios y empresas, cámaras y entidades del sector productivo, además de cogestionar la oferta de espacios de prácticas y programas de capacitación.
Al finalizar el trayecto, los participantes recibirán una certificación oficial que acreditará tanto los conocimientos técnicos adquiridos como habilidades blandas clave para la inserción laboral: trabajo en equipo, puntualidad, responsabilidad y cumplimiento de objetivos operacionales.
¿Qué beneficios contempla?
La legislación aprobada incluye estímulos económicos directos para estudiantes en situación de vulnerabilidad social que realicen los entrenamientos. También fija mecanismos de compensación e incentivos para las empresas que asuman compromisos en la tutoría y capacitación de los jóvenes mendocinos.