Mendoza arde en redes: los cruces que nadie pidió y la pregunta que incomoda
Los precandidatos del oficialismo se cruzan posteos y likes mientras el PJ también se consume en su interna. ¿Cuánto de todo eso le cambia la vida a un mendocino?
La política mendocina está en modo campaña permanente y las redes sociales se convirtieron en el ring principal. Mientras los precandidatos del oficialismo se cruzan posteos y likes, la agenda que realmente le importa a los mendocinos quedó en un segundo plano.
La última secuencia tuvo como protagonistas a los radicales Natalio Mema y Tadeo García Zalazar, los dos principales aspirantes a la gobernación por el cornejismo, quienes apuntaron contra el exradical hoy libertario Luis Petri. El exministro de Defensa es el blanco elegido por el oficialismo provincial a la hora de las críticas en redes. Ulpiano Suarez, el otro precandidato de la UCR que conforma el tridente de funcionarios que buscan la sucesión de Alfredo Cornejo, fue el que abrió el juego de pegarle al diputado nacional, al que todos ven como el rival a vencer.
El chicaneo como método
Mema le endilgó que "no hace falta atacar a Mendoza para ganar un like" y lo chicaneó porque "hace mucho que no vive en Mendoza", además de acusarlo de hacer "política de café". García Zalazar, por su parte, se sumó a la discusión al hablar de los "charlatanes de la política" que hacen promesas generales sobre bajar impuestos, aumentar exportaciones y atraer inversiones sin explicar "cómo, dónde, con quiénes y de qué manera eso se va a traducir en trabajo de calidad".
Del lado de Petri, no se queda atrás, pero se maneja —por el momento— con más sutilezas. El enojo del cornejismo viene por las críticas por elevación a la gestión radical. En distintas actividades que lleva adelante en diferentes puntos de la provincia, marca cuestiones vinculadas a la matriz productiva, la educación y la inseguridad.
¿Y la agenda de los mendocinos?
El problema no es que los dirigentes discutan. Una competencia electoral puede y debe incluir diferencias sobre el modelo de provincia, los impuestos, la producción, la minería, el petróleo, las exportaciones o la educación. El problema aparece cuando la discusión queda reducida a quién logra la mejor chicana en X, quién responde más rápido o quién consigue más repercusión con un video.
Y ahí aparece una pregunta bastante sencilla: ¿cuánto de todo esto le cambia la vida a un mendocino?
Suarez tiene una ciudad para gobernar. Mema tiene a su cargo el Ministerio de Gobierno. García Zalazar conduce la Dirección General de Escuelas y Petri es diputado nacional por Mendoza. Es decir: todos tienen responsabilidades concretas antes de tener una boleta electoral en la mano.
Mendoza tiene discusiones bastante más grandes que una pelea de posteos. Cómo generar empleo privado, cómo recuperar el poder adquisitivo, cómo atraer inversiones, cómo ampliar las exportaciones, cómo desarrollar la minería y la energía sin descuidar las actividades productivas existentes, cómo mejorar la infraestructura, cómo reducir costos y cómo lograr que una economía con potencial genere más oportunidades son algunos de los temas que deberían ocupar buena parte de la conversación pública.
El ciudadano que tiene un comercio, una pyme, un viñedo, un emprendimiento o un trabajo en relación de dependencia sigue esperando que esas discusiones se traduzcan en algo concreto. Porque un cruce en redes no baja impuestos, no genera un puesto de trabajo, no mejora un salario, no consigue una inversión y no aumenta las exportaciones.
El PJ también se consume en su interna
En el Partido Justicialista de Mendoza la interna de cara a las elecciones 2027 está que arde. Esa situación privó al partido de reformar su carta orgánica y el camino hacia la elección de autoridades parece que se caracterizará por los cruces entre espacios internos, que pugnan por más espacios de poder puertas adentro.
La escena, entonces, termina siendo bastante parecida de un lado y del otro: dirigentes que empiezan a mirar 2027 mucho antes de que llegue, y partidos que consumen buena parte de su energía en resolver quién representa a quién.
Las candidaturas llegarán. Las internas también. Las campañas tendrán su momento. Pero mientras tanto, Mendoza sigue necesitando que quienes ocupan cargos ejecutivos y legislativos hagan aquello para lo que fueron elegidos: gestionar, legislar, controlar y resolver problemas.
La discusión electoral puede esperar unas horas. Los problemas de los mendocinos, no.
Basta de generalidades y de los “charlatanes de la política” que gesticulan mucho, pero no dicen nada. Bajar impuestos, aumentar exportaciones y atraer inversiones son objetivos obvios. La demagogia empieza cuando se los promete sin precisar cómo, dónde, con quiénes y de qué… pic.twitter.com/vAQjeaCJKB
— Tadeo Garcia Zalazar (@TadeoGZ) September 28, 2026
No es correcto atribuirse como propio un resultado que es fruto de una gestión institucional sostenida por la provincia de Mendoza, que continuó en mi gobierno y hoy con @alfredocornejo.
— Rodolfo Suarez (@Rodysuarez) September 11, 2026
En diciembre de 2020, como Gobierno de Mendoza instruimos formalmente a la Asesoría de… https://t.co/rtAUXHRyDJ
No hace falta atacar a Mendoza para ganar unos likes.
— Natalio Mema (@NatalioMema) September 26, 2026
Queremos minería, petróleo no convencional para nuestra provincia, pero sin olvidarnos de quienes hoy trabajan y producen en Mendoza. pic.twitter.com/cuMywMUCwG
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