Mendoza arrasa en el mercado vitivinícola mientras San Juan sufre un desplome histórico
Mendoza crece 8,5% y domina el mercado con el 90% de los despachos. San Juan, en cambio, se hunde con una caída del 52,6%. ¿Qué hay detrás de esta brecha histórica?
El mercado interno del vino en Argentina creció apenas un 0,8% en el primer semestre de 2026, pero detrás de esa cifra se esconde una realidad brutal: Mendoza impulsa el consumo mientras San Juan se derrumba con una caída del 52,6%. ¿Qué está pasando en la industria?
Mendoza: el gigante que no para
Según datos provisorios del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las ventas acumuladas entre enero y junio alcanzaron los 3.437.494 hectolitros. Mendoza, con un crecimiento del 8,5% en el semestre, se llevó el 90,1% de los despachos nacionales solo en junio. Los vinos sin mención varietal crecieron un 24,6%, mientras que los varietales cayeron un 21,2%. La botella sigue siendo la reina con un 69,5% de participación, seguida del tetra brik con 28,6%.
San Juan: un semestre para el olvido
En la vereda opuesta, San Juan representa apenas el 5,1% de los despachos de junio y registró una disminución del 52,6% en su volumen comercializado. La caída fue transversal: los vinos sin mención varietal bajaron un 52,4% y los varietales un 53,9%. A diferencia de Mendoza, el envase predominante en San Juan es el tetra brik (66,6%), muy por encima de la botella (30,9%).
¿Qué eligen los argentinos?
A nivel nacional, el consumidor se inclina por opciones más económicas. Los vinos sin mención varietal crecieron un 13,9% y ya representan el 71,7% del mercado, mientras que los varietales cayeron un 24,5%. El tetra brik subió un 8,6% y la botella bajó un 2,4%. Los vinos blancos crecieron un 3,8%, mientras que los tintos y rosados apenas cedieron un 0,2%. En junio, el consumo per cápita fue de 1,32 litros por habitante.
Otras provincias como La Rioja (2,3%) y Salta (1,8%) se mantienen como actores secundarios. El informe del INV deja en claro que la industria vitivinícola argentina se sostiene gracias al empuje mendocino, mientras San Juan busca reconfigurar su presencia en un mercado que apuesta por lo clásico y lo económico.