Mendoza busca desprenderse del histórico Hogar Santa Marta: qué planea hacer con el predio
El Gobierno mendocino ya tiene un plan para el histórico predio del Hogar Santa Marta, frente al Parque San Martín. La cifra que manejan por el metro cuadrado y el detalle que todavía nadie puede confirmar.
El Gobierno de Mendoza envió a la Legislatura un proyecto de ley para reemplazar el actual Hogar Santa Marta por un nuevo centro destinado a personas adultas mayores. La iniciativa no ordena la venta directa del inmueble, pero sí habilita al Poder Ejecutivo a permutarlo, transferirlo a título oneroso o entregarlo total o parcialmente como parte de pago para conseguir el nuevo edificio.
El punto central del proyecto es la propiedad sobre Boulogne Sur Mer, frente al Parque General San Martín, donde funciona el hogar. El Ejecutivo pretende usar el valor de ese terreno para cubrir, total o parcialmente, el costo del nuevo establecimiento, en lugar de afrontar toda la inversión con recursos del presupuesto.
Cuánto vale el terreno y quién lo tasará
La propiedad ocupa un sector de alto valor inmobiliario dentro de la Ciudad de Mendoza. Una estimación preliminar ubica el metro cuadrado en torno a los 500 dólares, aunque el precio definitivo no está establecido y deberá surgir de una tasación oficial. El proyecto determina expresamente que será la Comisión Valuadora Provincial la encargada de fijar el valor mediante un informe técnico.
Para avanzar con cualquiera de las alternativas, primero deberá modificarse la situación jurídica del sector ocupado por el hogar. Actualmente integra el dominio público provincial y la iniciativa propone desafectarlo de esa condición para permitir su posterior transferencia. Antes de concretar la operación también deberán realizarse la individualización del terreno, su mensura y, si corresponde, la subdivisión de la parte donde funciona Santa Marta.
Por qué quieren trasladar el hogar
En los fundamentos enviados a la Legislatura, el Ejecutivo sostiene que el actual edificio presenta problemas arquitectónicos y funcionales que dificultan su adaptación a las condiciones requeridas para la atención sanitaria de adultos mayores. La construcción tiene más de un siglo de antigüedad y, según el Gobierno, sus características limitan las posibilidades de ampliar y reorganizar el servicio.
El proyecto también apunta al crecimiento de la población de mayor edad. De acuerdo con los datos incluidos en la iniciativa, cerca del 17 por ciento de los mendocinos tiene 60 años o más, una proporción superior al promedio nacional, estimado en aproximadamente el 16 por ciento. Ese proceso, plantea el Ejecutivo, aumenta la demanda de internación, tratamientos para enfermedades crónicas, medicamentos y cuidados permanentes.
Cómo deberá ser el nuevo Santa Marta
La ley propuesta no fija todavía dónde funcionará la nueva residencia. Sí establece condiciones para seleccionar el lugar: deberá encontrarse cerca de servicios y emplazarse en un entorno adecuado, respetando las pautas provinciales de ordenamiento territorial.
Tampoco obliga al Estado a construir desde cero. El Ministerio de Salud podrá convocar un procedimiento para contratar el proyecto y la obra en un terreno que no pertenezca inicialmente a la Provincia, adquirir un edificio existente o intercambiar patrimonio provincial por una construcción ya terminada. En cualquiera de esos casos, el inmueble elegido deberá pasar al dominio público provincial y tendrá un destino específico: funcionar como centro de atención para adultos mayores con cobertura sanitaria pública exclusiva que, por su situación sanitaria y social, requieran ese tipo de asistencia.
El proyecto también autoriza al Ejecutivo a utilizar mecanismos de iniciativa privada dentro del proceso de selección. Eso permitiría que empresas presenten propuestas para desarrollar la nueva infraestructura, siempre dentro de las condiciones que se establezcan en los pliegos y con el nuevo establecimiento incorporado finalmente al patrimonio público.
De esta manera, el futuro del terreno del actual Hogar Santa Marta queda ligado directamente a la construcción o adquisición de su reemplazo. Para que el esquema pueda ponerse en marcha, primero deberá aprobarse el proyecto en la Legislatura y después realizarse la tasación oficial, la mensura y los procedimientos necesarios para seleccionar la nueva residencia.