Mendoza busca que las familias que ya crían a un chico puedan adoptarlo
¿Puede una familia que ya cría a un chico quedárselo para siempre? Mendoza quiere que sí, pero hay un requisito que evalúa el vínculo antes de que un juez decida.
El Gobierno provincial envió a la Legislatura un proyecto para destrabar las adopciones y dar respuesta a más de 120 convocatorias públicas que siguen sin postulantes. La iniciativa apunta a que quienes ya cumplen el rol de referentes afectivos puedan convertirse en adoptantes definitivos.
La propuesta busca modificar el Código Procesal de Familia y Violencia Familiar (Ley 9.120) y articularlo con el Sistema Provincial de Acogimiento Familiar Temporario (Ley 9.383). El objetivo es acelerar los procesos y encontrar un hogar para los 260 niños y adolescentes que hoy esperan ser adoptados en Mendoza.
Quiénes podrían adoptar
El proyecto introduce un mecanismo excepcional: los adultos que se hayan constituido como referentes afectivos en programas oficiales —Familias de Acogimiento, Voluntariado o Padrinazgo— podrán ser evaluados para asumir la guarda con fines adoptivos del menor que ya tienen a su cuidado.
La medida apunta a una población de alta vulnerabilidad. De los 264 menores con sentencia firme de adoptabilidad en la provincia, 93 tienen alguna discapacidad, 88 tienen entre 5 y 11 años, 83 son adolescentes de 12 a 17 años y 3 integran grupos de hermanos. La baja demanda de adopciones es una de las razones que impulsan el cambio.
Cómo se evaluará a los postulantes
Para garantizar el proceso, la norma crea el Equipo Interdisciplinario de Diagnóstico de Aptitud Adoptiva Específica (EIDAAE). A pedido de la Dirección General de Protección de Derechos (DGP), este equipo analizará la idoneidad psicológica y social de los referentes afectivos con los mismos parámetros exigentes del registro general, pero centrados exclusivamente en el vínculo ya construido con el menor.
Si el informe resulta favorable, un Juez de Familia resolverá la guarda en audiencia judicial.
El espejo de Buenos Aires
La problemática no es exclusiva de Mendoza. En la provincia de Buenos Aires se presentaron iniciativas similares para que las familias de tránsito o acogimiento puedan ser consideradas opción adoptiva tras un período determinado y agotadas las búsquedas en el registro formal. Sin embargo, la propuesta bonaerense aún no prosperó en la Legislatura, donde se mantiene la rigidez del esquema tradicional por temor a alterar la naturaleza temporal de las familias de cuidado.